El tenista estadounidense Andy Roddick confía en que podrá manejar las expectativas que sus compatriotas tienen en su figura para que se convierta en uno de los grandes animadores del Abierto de los Estados Unidos que se jugará el mes próximo.
El joven de 20 años ha mostrado que tiene condiciones como para inscribir su nombre en la lista de norteamericanos campeones en Flushing Meadows.
Roddick ganó su octavo título como profesional en el torneo de Indianápolis el fin de semana pasado y, con su llegada a las semifinales en Australia y Wimbledon, aparece como uno de los grandes favoritos para quedarse con el último torneo de Grand Slam del año.
“Estoy muy contento por el progreso que tuve en los últimos meses”, dijo Roddick a periodistas luego de vencer al tailandés Paradorn Srichaphan por 7-6 y 6-4 en la final de Indianápolis.
“Pero no me gusta decir que es mi mejor tenis porque espero jugar mejor en los próximos días”, explicó.