El entrenador del Liverpool, Brendan Rodgers, calificó ayer de “inaceptable” la conducta del ariete uruguayo Luis Suárez, que admitió haberse tirado en un partido, y aseguró que el club tomará medidas.
Los medios británicos se hicieron eco ayer de las declaraciones del delantero de 25 años en las que confesó haberse “caído” deliberadamente para intentar forzar un penalti en un partido contra el Stoke, en octubre del pasado año.
Tras la confesión, el técnico de los “reds” declaró: “Creo que está mal hecho, es inaceptable”.