A muchos kilómetros de aquí, un reducido grupo de caballos inicia la complicada tarea de representar al país en la Gala Hípica de Caracas. Esta tarde se disputará la Copa Internacional Sprinters Yeguas con la participación de Británica y Vendaval, y mañana será la edición LXXIII Clásico Internacional Sprinters, en el cual nuestra suerte correrá a cargo de Tolomeo y Keep The Pace, mientras que El Quiche defenderá los colores patrios en la Copa Invitacional.
Aunque todo es posible, en las más de 10 ediciones que tiene la Gala de Caracas, este es el año más gélido que hemos percibido y, en honor a la verdad, no esperamos mucho de la representación panameña.
Pero mientras esperamos el milagro de Caracas, podemos acomodarnos en nuestro palco preferido y volver la mirada hacia el escenario de las carreras nacionales. Ahí salta a la vista una joya. Se trata de la primera carrera de la triple corona nacional que a su vez es el primer evento puntuable para escoger a nuestros representantes para el Clásico del Caribe, del cual seremos anfitriones este año.
Nos referimos al clásico Arturo, Eric, Max, Eric Arturo y Eric Antonio Delvalle, el cual se disputará mañana sobre 1,800 metros y premio de 50 mil dólares. Para esta cita se espera la llegada de diez ejemplares, todos machos.
A estas alturas del juego, todavía no ha surgido un caballo dominante dentro de esta generación, por lo que la competencia de este domingo ofrece un abanico de posibilidades. Incluso, a muchos nos extrañó que ninguna yegua –o por lo menos la más destacada– hubiera sido nominada para este ensayo.
La realidad es que están los que están y sobre ellos tenemos que maniobrar para llegar a la selección de los caballos con mejores posibilidades de anexarse esta carrera y comenzar bien la ruta hacia el evento internacional que se disputará en diciembre.
Ancrisman, Quirón, Mango War, Santo Rosso, Tomás Gabriel, Fulo Rubio, Coqueto del Ocho, Silver Rap, Como Debe Ser y Granizo conforman el lote de marras.
En nuestra opinión, y aunque la mayoría de estos competidores ya han participado sobre el tiro de aliento e incluso han ganado, ninguno ha demostrado hasta ahora ser un eximio fondista. En otras palabras, hasta que no se demuestre lo contrario, nos parece que tenemos enfrente caballos con habilidades más apegadas a distancias intermedias que de fondo, pero esto es lo que hay.
Obviamente, dentro del grupo tiene que haber algunos que se vean con una mejor proyección o capacidad para cumplir la misión de recorrer los 5,400 metros que suman la distancia total de la triple corona y, por supuesto, los 1,800 de mañana.
En esa línea distinguimos a Santo Rosso, Coqueto del Ocho y Silver Rap, muy especialmente este último. Después de ellos, en cuanto a la capacidad como largueros, lucen Quirón, Tomás Gabriel y Granizo. Esto no quiere decir que el resto no pueda subir la loma, sino que a nuestro entender tienen menos posibilidades de desempeñarse cabalmente y sus posibilidades hubiesen sido más altas si la distancia fuera menor.
Pero como se trata de una carrera importante, para la cual todo el mundo viene con un cuchillo entre los dientes, no podemos menospreciar a nadie, aunque tengamos nuestras preferencias. Si me preguntaran cómo imagino el final de este clásico, les diría que veo a Santo Rosso huyendo en la punta cuando entren en la tierra derecha y a Silver Rap cerrando con un paso gigante, mientras que Coqueto del Ocho y Tomás Gabriel se mantendrían después, a duras penas sobre Quirón, para completar e l marcador.