La jueza argentina María Servini de Cubría se declaró satisfecha por la investigación que culminó ayer en Chile en torno al asesinato del ex comandante en jefe del Ejército chileno, general Carlos Prats, en 1974 en Buenos Aires.
"Realmente estoy muy agradecida de la justicia chilena", dijo antes de regresar a Buenos Aires, al manifestar su satisfacción por las facilidades que le concedió la Corte Suprema de Chile desde que llegó a esta capital la noche del martes.
La jueza interrogó el miércoles durante cinco horas al encarcelado general en retiro Manuel Contreras, fundador de la DINA, la policía secreta durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).
El general Prats y su esposa Sofía Cuthbert partieron al exilio en Argentina tras el golpe que instaló a Pinochet el 11 de septiembre de 1973, y murieron un año después, cuando una bomba estalló bajo su automóvil en el barrio Palermo de Buenos Aires, el 30 de septiembre de 1974.
Basada en las investigaciones sobre la responsabilidad de la DINA en el asesinato del militar constitucionalista, que inició en Buenos Aires hace más de tres años, la magistrada argentina también interrogó al ex jefe de operaciones de esa organización, brigadier Pedro Espinoza.
Contreras y Espinoza cumplen prisión desde mediados de 1995 en la cárcel de alta seguridad de Punta Peuco, 50 km al norte de Santiago, por un atentado similar cometido en Washington, donde murieron el ex canciller del presidente socialista Salvador Allende Orlando Letelier y su secretaria Ronnie Moffit, el 21 de septiembre de 1976.
Tras el proceso realizado en Estados Unidos, la justicia federal condenó a prisión al norteamericano Michael Townley, agente de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), que admitió haber colocado la bomba bajo el automóvil de Letelier.
Ante la jueza Servini de Cubría, Contreras y Espinoza admitieron que Townley fue también quien instaló el explosivo en el automóvil del militar exiliado, afirmó la abogada de la familia Prats, Pamela Pereira.
"Pero ese antecedente no es nuevo", agregó la profesional. El abogado de Contreras, Humberto Neumann, sostuvo por su parte que Townley no era funcionario de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), sino agente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos).
El general Prats fue vicepresidente de la República y ministro del Interior durante el gobierno de Allende (1973-1990), que murió el día del golpe que encabezó Pinochet.
El ex dictador, de 84 años, permanece detenido en Londres desde el 16 de octubre de 1998, frente a un juicio de extradición a España por los crímenes atribuidos a su régimen de facto (1973-1990).
Las investigaciones en torno al caso Prats cobraron fuerza a fines de enero de 1996, cuando la policía argentina detuvo en Buenos Aires al ex agente de la DINA Enrique Arancibia Clavel, acusado de participar en el complot.
A partir de entonces, el proceso quedó en manos de la jueza María Servini de Cubría, que el pasado 9 de noviembre interrogó en Estados Unidos al ex agente Michael Townley, como parte de la investigación que ahora concluyó en Santiago.
Townley cumplió una condena rebajada en Estados Unidos por el crimen de Letelier.