El pentacampeón mundial Michael Schumacher puede recuperarse el domingo y permitir a los seguidores de Ferrari que vuelvan a disfrutar del bólido más exitoso de su equipo en la Fórmula Uno.
“Nuestro objetivo es proporcionar a los aficionados algo con que celebrar y ¿qué mejor lugar que Imola?”, dijo el piloto alemán.
Una victoria en el Gran Premio de San Marino el domingo sería la número 160 de Ferrari desde aquella inicial de Silverstone en 1950 y el circuito llamado Enzo por su fundador y su fallecido hijo Dino puede ser favorable a ello.
También será un adecuado adiós al impresionante F2002, que será sustituido por el F2003-GA.
El F2002 que intervino en 15 carreras el año pasado y que solo fue batido en una ocasión —por el McLaren del británico David Coulthard en Monaco— al lograr Ferrari 15 victorias en 17 pruebas, incluida la de Imola en que copó los dos primeros puestos.
El deseo de Schumacher de lograr su sexto campeonato mundial debe concretarse con victorias.