El presidente chileno Ricardo Lagos recibió oficialmente el texto del inédito acuerdo alcanzado ayer entre militares y organizaciones humanitarias, para aclarar lo que ocurrió con más de un millar de desaparecidos durante la dictadura del general Augusto Pinochet.
"Hoy, a partir de este acuerdo, somos mejores como país", dijo el mandatario socialista, durante una ceremonia en el palacio presidencial de La Moneda.
El acuerdo fue alcanzado en la madrugada, tras una reunión de 11 horas que celebró la Mesa de Diálogo instalada el pasado 21 de agosto, con la participación de representantes de las fuerzas armadas, abogados defensores de los derechos humanos y personalidades de la cultura, la ciencia y la Iglesia católica.
No acudieron al acto al encuentro. los familiares de los detenidos desaparecidos, cuya agrupación rechazó la Mesa de Diálogo y consideró que el acuerdo puede favorecer "la impunidad" de los militares responsables de más de 3.000 muertes y desapariciones de opositores al régimen de Pinochet, entre 1973 y 1990.
Aunque los militares reconocieron durante el diálogo de casi 10 meses que bajo la dictadura hubo violaciones de los derechos humanos, sus representantes sostuvieron que ésa no fue "una política sistemática", sino la consecuencia de "excesos" de agentes del Estado, al margen de las órdenes institucionales.
Aceptaron, sin embargo recopilar y entregar, en un plazo de seis meses, la información que poseen sobre los desaparecidos, manteniendo en reserva la identidad de los informantes.
Esa información quedará en manos de la Corte Suprema de Justicia, para iniciar los juicios que confirmen el paradero y la muerte de los desaparecidos.
El procedimiento permitirá modificar el criterio aplicado por los jueces, en los procesos a medio centenar de militares retirados, que consideran las desapariciones como "secuestros permanentes", cuyo castigo no prescribe en el tiempo mientras no aparezca la víctima.
"No me cabe duda que vamos a avanzar y vamos a encontrar a aquellos desaparecidos", afirmó el presidente Lagos, al recibir el documento de manos del ministro de Defensa, Mario Fernández, que encabezó las conversaciones de los 24 integrantes de la Mesa de Dialog.