El senador peronista Emilio Cantarero, que según el diario La Nación reconoció hace algunas semanas haber recibido dinero para votar la reforma laboral enviada al Congreso por el gobierno, se vio ayer nuevamente involucrado en otro escándalo político similar.
El matutino Página 12 publicó ayer declaraciones de la senadora Silvia Sapag, de la provincia del Neuquén, quien dijo que Cantarero, representante de la provincia de Salta, le ofreció dinero en nombre de empresas petroleras, para apoyar una nueva ley de hidrocarburos que discute el Congreso.
Cantarero es presidente de la comisión de energía del Senado, a la que intentó renunciar ayer. Pero sus colegas peronistas le exigieron que solicitara solamente licencia, temerosos de que su dimisión confirmara las generalizadas sospechas de que esa fuerza opositora está seriamente involucrada en episodios de corrupción.
El juez federal Carlos Liporaci, que investiga el caso, pidió la comparecencia de 11 de los 72 senadores, directa o indirectamente involucrados en el episodio de la ley laboral.