NINGUNO de nuestros cinco entrevistados duda de la necesidad y la urgencia de las reformas a la ley de la Caja de Seguro Social.
Si de algo sirvió la Mesa de Diálogo que se realizó en los dos últimos años, fue en la posibilidad que tuvo la opinión publica de conocer y tomar conciencia de la magnitud y la profundidad de la crisis por la que transita esa Institución, afirmaron.
Ahora sabemos que la crisis no es una invención, como mucho de nosotros creíamos cuando fuimos por primera vez a esa mesa de diálogo, dijo uno de nuestros entrevistados al destacar como muy crítica la situación de la Caja.
Si quiebra la Caja, quiebra el Estado o una importante parte de él, dijo uno de estos voceros.
Es que estamos sacando más de lo que metemos, dijo otro, y añadieron que antes por cada jubilado habían 58 contribuyentes, mientras que hoy si acaso hay tres por cada jubilado.
En lo de la crisis no hay discusión, hay que salvar la caja, dijeron, pero la actitud no fue la misma a la hora en que preguntamos por lo que se debe hacer.
Uno y otro destacaron la evidente voluntad del gobierno por atacar el problema, ¿el asunto es cómo y con quién? -dijeron- para luego añadir que metodológicamente en estas reformas el gobierno no debe actuar como lo hizo con las reformas fiscales.
No hablaron tampoco de consultas por dos nuevos años, pero si de un período que abarque por lo menos dos meses.
Primero hay que ver si la propuesta de gobierno es buena y para eso hay que conocer lo que propone, saber si pondrá en marcha un proceso de consultas -afirmaron- y luego, esas mismas consultas garantizarán si la decisión política cuenta o no con el respaldo de una sociedad que mira a la Caja de Seguro Social como uno de sus más preciados tesoros.
¿Quiénes son los que así hablan? Empresarios, sindicalistas y dirigentes gremiales: Carlos Abadía, Norma Cano, Julio Bermúdez Mosquera, César Tribaldos y Enelda Rosales.
Ampliamente conocidos por sus trayectorias empresariales, en los gremios y sectores populares, todos participaron de la Mesa de Diálogo realizada en los dos últimos años, una oportunidad valiosa que no se supo aprovechar, si bien nos permitió conocer la profundidad de la crisis que vive la Caja -dijo Bermúdez Mosquera- por lo que ahora la pelota está en el campo del gobierno.
Lo que se conoce como Caja de Seguro Social son en la práctica cuatro programas o fondos diferenciados, destinados a resarcir a la persona o asegurado por algún daño o contingencia a la que haya sido expuesto.
Esos fondos son: 1- Programa de Enfermedad y Maternidad ; 2- El Programa de Invalidez, Vejez y Muerte; 3- El programa de Riesgo Profesional; 4- El programa de administración.
Las cuotas de los asegurados hace funcionar el sistema, lo que transforma a la Caja de Seguro Social en una especie de gran cooperativa, donde la solidaridad de los que contribuyen han ayudado hasta ahora a aquellos que como los niños y los jubilados no cotizan. Es el llamado sistema solidario.
El Programa de Enfermedad y Materinidad, por ejemplo, según la ley, se financia de la cuota que paga el empleador o patrono, público o privado, que es igual al 8% del salario de sus trabajadores; El programa de Vejez, Invalidez y muerte se sufraga con una cuota mensual del trabajador que es igual 6.75% de su salario; con una cuota mensual del patrono que es igual al un 2.75% del salario de sus trabajadores; con la cuota mensual de los asegurados voluntarios que es de 9.5 de su salario base.
Sin embargo un informe del Director General René Luciani L., presentado a la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social en noviembre pasado revela serias asimetrías entre los ingresos y los egresos de la Institución en los últimos cinco años.
Si bien el total de salarios que recibió la Caja entre 1999 y 2003 se incrementó en un 2.19% y el total de asegurados registró un ascenso de 1.12%, el número de trabajadores sólo subió en un 0.62%, contra el número de pensionados y jubilados que se incrementó en 4.15% y el de dependientes en 1.06%.
Es una realidad que se tradujo en una dramática relación asegurado vs dependientes y jubilados. Si bien en 1999 el número de cotizantes era de 5,16 por cada pensionado, a 2003 esa relación era de 4,50 cotizantes por cada dependiente, y nada hacía pensar en la posibilidad de revertirla.
La situación es distinta cuando se trata de la relación asegurado-dependientes, y de acuerdo con el informe citado no es cierto que exista una exagerada cantidad de dependientes que estén afectando a la Caja.
Las estimaciones realizadas por el Departamento de Estadísticas de la Caja con base al archivo de afiliación de dependientes o beneficiarios de los pensionados, jubilados y trabajadores indican una relación de 1.5 a 1.75 dependientes por cada trabajador o pensionado, una relación que no concuerda con la percepción popular de que existe un gran número de asegurados con un excesivo número de dependientes registrados en el sistema.
"se estima que para el período 2004 a 2014, la población de trabajadores cotizantes se elevará de 659 mil 862 trabajadores en el 2004, a 751 mil 742 en el 2014, si la situación actual del empleo formal se mantiene " (1)
Otro factor de incidencia creciente en los egresos de la Caja ha sido según el informe el incremento del recuso humano. Hasta el 30 de septiembre de 2004 la Caja de Seguro Social contaba con 23 mil 718 empleados, de los cuales 7 mil 500 fueron nombrados entre 1999 y el 2004.
Indica que del total de empleados nombrados hasta septiembre de 2004 12 mil 614 eran técnicos en alguna rama de atención médica, - médicos, odontólogos, enfermeras, laboratoristas, etc. De los 11 mil 104 restantes cerca de 4 mil eran empleados netamente administrativos y los restantes, administrativos del área de atención médica (2).
La planilla mensual que cubría la Caja hasta esa fecha era de 19.9 millones de balboas, 13.6 millones de los cuales correspondía al personal técnico de atención médica; 3.4 millones a empleados administrativos en el área de atención médica y 2.9 millones a los empleados netamente administrativos.
Según el informe de Luciani la Caja de Seguro está sumergida enana crisis estructural que demuestra la necesidad de cambios, no solo en la estructura legal, sino también en la estructura organizativa y de procesos dentro de la Institución.
"sino cambiamos nos ahogamos y si la Caja de Seguro Social se ahoga, el país entero se verá sumergido en una profunda crisis económica, sea porque el Estado tenga que costear los beneficios directamente, que al final tendremos que pagar todos los panameños y panameñas a través de los impuestos: sea que no se brinden los beneficios dejando a la población desamparada y sin capacidad de crédito, apunta Luciani.
Pero aun cuando con esa conclusión coinciden nuestros entrevistados: " si se cae la Caja, se cae el Estado, dijo la educadora Enelda Rosales; lo cierto es que los señalamientos de estos últimos parecen ser un poco más abarcadores.
Para Carlos Abadía el problema no es exclusivo para Panamá. Economías fuertes como Japón, Canadá, Francia, y Alemania, que es donde comenzó la seguridad social en el siglo XIX, han tenido que hacer reformas de su seguro social y hoy día Estados Unidos, con una economía de 5% nada mas de desempleo, ya ha anunciado que en 18 años tienen quiebra del sistema.
Norma Cano estima entretanto que en el problema de la Caja hay mucho factores ajenos a los asegurados que entran a ser parte del deterioro de la institución, entre los que mencionó las políticas partidistas, que han hecho del Seguro Social la caja menuda que satisfaga a los votantes que los ayudaron a llegar al poder sin considerar si esas plazas son necesarias; se tiene un dinero estancado esperando que la gente se jubile con una producción mínima de intereses, y que sirve de respaldo al gobierno de turno; no hay una reglamentación para la pensión; no todos los médicos cumplen con sus funciones correctamente, ni funcionarios que están nombrados los ves de paso por allí; las peleas internas entre los proveedores tanto de equipos como de medicamentos; mientras ellos pelean las Caja le compra al de su afinidad y se va comprando a costos muchos mas altos.
Cano subraya la ausencias de cotizantes permanentes y los llamados trabajadores flotantes que nunca tienen estabilidad, paga cuotas pero no se jubila; usa al seguro tres meses, tres meses queda afuera, aparte de grandes empresas como en sector el transporte que ya no son empresitas, y que tienen una cantidad de trabajadores expuestos a accidentes sin una garantía de protección de su salud y de accidentes de trabajo.
Julio Bermúdez Mosquera estima que hay un aspecto importante que ha sucedido, aunque se dice que estuvimos dos años en diálogo y no logramos resolver el problema. Yo digo que el diálogo contribuyó a convertir el caso de la Caja del Seguro Social en un tema de carácter nacional, en un tema de Estado, porque lo mas serio que nosotros podíamos palpar era el desconocimiento que la sociedad panameña tiene del seguro Social. Yo diría que los que menos conocen el seguro social son los asegurados y por eso ese problema se ha ido agravando hasta llegar a la crisis que tenemos en este momento. Ahora ¿cuál es la tarea que sigue? la tarea que sigue es informar a toda la nación de la magnitud de la crisis.
Bermúdez Mosquera apoyó esta última aseveración en una cuestión que definió como de orden político. Dijo que en ese proceso de información y consulta radica la posibilidad de respaldo que tenga la decisión política que asuma el gobierno.
Al igual que Enelda Rosales y César Tribaldos estimó que la Asamblea no debe ser el único escenario de discusión y coincidieron en que el espacio de consulta debe ampliarse.
Para Tribaldos tal como está estructurado el sistema de jubilaciones y pensiones se saca mucho más de lo que la gente aporta para un beneficio, actualmente por cada dólar que se aporta para el programa de pensiones, se sacan entre $8 y $9. Las proyecciones actuales de la Caja del Seguro Social nos dicen que en este momento están faltando $4,400 millones de balboas para garantizar el pago de los que ya están jubilados.
Semblanzas: Don Carlos Abadía habría que admitir los sacrificios para salvar la Caja?
Carlos Abadía: Las medida que se tomen tienen que ser en conjunto no pueden ser individuales. En el aspecto de la jubilaciones lo mas que le ha afectado a la Caja ha sido el corto tiempo de jubilación. Esto tiene que elevarse, lastimosamente en los sistemas., estoy hablando del tiempo de cotización, sucede que, y esto ha sido lo que mas daño le ha hecho a la Caja históricamente. Cuando se crea la Ley del Seguro Social se crea con 240 cuotas, o sea 20 años y al año 1962 se disminuye a 180 cuotas, o sea disminuyó un 25%. Esa es una medida que hay que tomar de manera escalonada, y hay que llevarla en mi opinión hasta 30 años de cotización.
Semblanzas: ¿Cómo afectaría eso al sistema solidario?
CA: En Panamá en el sistema de seguridad social, la solidaridad comenzó a jugar en lugar contrario a la seguridad, la solidaridad estaba basada en que el actual cotizante pagaba al actual jubilado pero al inicio como mencioné éramos 58 cotizantes por un jubilado. Hoy día la proporción está casi 4 ½ , 5 por un jubilado. Si nosotros llegáramos mañana a 900 mil cotizantes la proporción es 7 a 1 mínimo, o sea no es suficiente.Yo creo que la solidaridad ha estado siendo mal interpretada en la seguridad social, la solidaridad no es paternalismo.
Semblanzas: Pero el gobierno tiene una propuesta, la conocen Ustedes, que se va hacer?
CA: El gobierno no puede cometer el error que cometió con las reformas tributarias Si es verdad que no tenemos que entrar en un dialogo de 3 años, si es verdad que todos los integrantes de la sociedad organizada tienen que sentarse junto con el gobierno para que entre todos en espacio de 2 meses, podamos hacer una propuesta a la Nación; no es una propuesta al gobierno, es una propuesta a la Nación.
Semblanzas: Una propuesta a la nación Don Carlos, pero ustedes estuvieron casi dos años y medio de diálogo en la anterior administración y no hubo esa propuesta entonces que hacemos?
CA: Fue una fase que se quemó, importante, que sirvió para hacer conciencia en la población de algo muy complejo, que no se resuelve tan rápidamente como hubiésemos querido, pero que era un paso importante. Hoy día la población panameña tiene mayor conciencien del problema, entonces el dialogo si funciono en ese aspecto.
Semblanzas: Doña Norma que van a hacer los trabajadores, conocen la propuesta gubernamental?
NC: Bueno hay conciencia del problema, de que hay que actuar y buscar una solución, pero cuál? Es allí donde el movimiento sindical está un poco intranquilo, preocupado y es que no se dice qué va a poner cada sector. Hemos escuchado 5 aspectos que ha señalado alguna gente del gobierno dirigidos todos 5 al sector mas débil: se plantea disminuir a los beneficiaros, se plantea la disminución del cálculo para jubilarte, se plantea aumentar edad de jubilación, aumentar la cuota y otros ingredientes que no se hasta qué grado lo van a seguir tocando y que se refiere al décimo tercer mes. En esas condiciones nuestra gente está discutiendo. Hoy teníamos en CONATO el proyecto que anda dando vueltas por ahí, de alguna gente que habla que hay un proyecto y dicen algunas cosas sueltas Nosotros estamos discutiendo un proyecto, elaborando un proyecto nuestro pero que tampoco lo podemos tirar a la luz pública. Nosotros creemos que la salvación de la Caja no es de ningún sector en particular, es de todos los actores, de todos los asegurados y tiene que respetarse la voluntad de los asegurados de este país por qué esa institución cada uno de nosotros somos accionistas, pero ahí se hace cada cosa, desde la compra de medicamentos, de compra de equipos, nombramientos, quita y saca de personal y los asegurados nos enteramos cuando escuchamos la lloradera de los trabajadores , que tantos años y los botaron.
Semblanzas: Soluciones a la vista, propuesta ante el gobierno?
JBM: Yo quiero llamar la tención al gobierno para que la metodología que se utilice produzca una propuesta y una salida de consenso. Es en esta forma que yo creo que el problema del Seguro se tiene que resolver. Es decir, todo el mundo tiene que hacer su aporte por pequeño que sea, por insignificante que algunos creamos que pueda ser para buscar un salida a este problema. Si eso no se hace yo no se qué podría pasar. Una alternativa sería someter las propuestas a proyecciones actuariales, y que esas proyecciones digan cuál es la mejor salida.
Semblanzas: Hace un momento, creo que era la profesora Enelda la que hablaba de hacer de la dirección administrativa una cosa y de la médica otra, hay por allí un planteamiento que sugiere que la Caja de Seguro Social no puede seguir siendo administrada o dirigida como hace 20 o 30 años atrás; esto ha crecido mucho, hay que especializarla, cree Usted que la Dirección General de la CSS podría ser divida en especialidades para alcanzar una mejor administración?
JBM: Bueno esa es una propuesta que se hizo en el diálogo, y es una propuesta hay que tomarla en cuenta. Yo no diría que si, yo diría que la propuesta que haya hay que tomarla en cuenta y debatirla.
Semblanzas: Por ejemplo, cómo administrar el asunto de los medicamentos. Lo que se percibe es que la CSS está acosada por verdaderas mafias. Hace unos años la actual Ministra de Vivienda, Balbina Herrera impulsó en la Asamblea una ley destinada a doblegar esas mafias de los medicamentos, y no los esfuerzos se diluyeron ¿Cómo podríamos abordar este problema?
JBM: Allí es donde entra lo que yo digo. Si la población asegurada está conciente del problema, la medida que haya que tomar en esa dirección tiene que ser apoyada por esa población asegurada de manera conciente. Es decir, la decisión política que el gobierno de turno tenga que tomar para mejorar este problema, llámese modificar el sistema de compra, y eso a lo mejor va a afectar a algún sector que hasta ahora ha hecho las cosas de manera diferente, que se ha beneficiado con esto, pero si esa medida la toma el gobierno apoyado por la población asegurada, por la sociedad panameña, entonces la medida puede arribar a buen puerto. Pero sino se toma en cuenta a la población asegurada y eso sigue siendo del manejo de cúpulas , el resultado puede ser el que pudo enfrentar Balbina Herrera en la Asamblea Legislativa cuando trató de llevar una ley para resolver este problema.
Semblanzas: Profesora Enelda, cree que el Gobierno desarrolle el proceso de consultas?
ER: Hay quien dijo alguna vez que si tu no haces la cosas que tienes que hacer en el momento en que te corresponde, otro viene y lo hace por ti, y voy a decir otra cosa que no recuerdo quien lo dijo, o lo leí hoy en el Panamá América precisamente con respecto a la Caja: la primera vez que me equivoco tú tienes la culpa, pero la segunda vez la tengo yo. Es como se dice en el vocabulario popular "no tropieces dos veces con la misma piedra". Yo si tengo esperaza en que, después del diálogo, aunque digan que se demoró dos años. Son oportunidades que tu tienes, y es muy diferente ir a la Asamblea con una propuesta consensuada, que ir a la Asamblea así, sin nada consensuado. La experiencia que yo tengo me indica que cuando hay un consenso eso se respeta en la Asamblea. La Asamblea es el peor lugar para ir a debatir cosas, porque allí todo el mundo se está cubriendo y demás. Pero yo insisto en que el problema fundamental de la Caja, para arreglarlo es la legislación; la autonomía de la Caja. Las cooperativas son autónomas, y Usted no ve al presidente de la República escogieron de ternas quien va a ser el presidente o la presidenta de la cooperativa.
Para mi la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social es un adorno más de la Caja, es inoperante porque no tiene el poder que una Junta Directiva debe tener en cualquier parte. Esa Junta Directiva hay que ampliarla. Porque nosotros los educadores, como gremio, nunca hemos tenido representantes en la Junta Directiva. Nosotros no somos ni la Asociación de empleados públicos, no estamos en los organismos obreros, pero allí se toman decisiones que afectan a más de 38 mil personas. Y nosotros no estamos representados en la Junta Directiva.
La Caja tiene, como empresa, comprar directamente las medicinas, por qué tienen que haber intermediarios.
Semblanzas: Cree usted que se pueda llegar a algún acuerdo con el Gobierno sobre estos temas?
ER: Yo creo que Martín Torrijos es un hombre inteligente y que lo de las benditas reformas fiscales él tiene que haberle dado que pensar, que no es el método adecuado, que no somos ningunos ignorantes, que él tiene que buscar otras líneas, que de todas maneras el gobierno que esté en el poder, el partido que lo sustente se desgasta. En la Caja estamos involucrados todos. Si la Caja quiebra quiebran los empresarios, yo, Norma cano, todo el mundo, porque la Caja es un puntual muy importante en la economía de este país. Este problema es más serio que las reformas fiscales.
Semblanzas: Don César Usted hizo algunos señalamientos técnicos respecto al problema de la Caja pero ¿Cuáles son las medidas concretas que Ustedes plantean?
CT: Cuando hablo de un problema estructural, me refiero a que por ejemplo una persona que tiene un salario de 450 balboas mensuales le paga a la CSS en 15 años 7, 695 balboas. El Seguro social invierte ese dinero y le saca un retorno que son alrededor de cinco mil balboas. Supongamos que sean 13 mil balboas en total, en lo que aporta el patrono y el trabajador, más el retorno que le saca la Caja de Seguro social. Sin embargo cuando esa persona se jubila, cobra si es hombre, según la expectativa de vida, alrededor de 71,280 balboas, con una jubilación de 270 balboas. Si es mujer recibe una pensión de 97 mil 200 balboas. Por eso es que decimos que estamos sacándole más de lo que le metemos, y el sistema no aguanta más. Creo que la solución del problema está en varios elementos. Uno, las cuotas, el otro, el número de cuotas mínimas; el otro tiene que ver con el tiempo promedio que se va a calcular para poder estimar el promedio de pensión; otro tiene que ver con el porcentaje de la tasa de reemplazo. ¿Qué es la tasa de reemplazo? Actualmente la ley dice que por 15 años de cuota a Usted le van a dar el 60% de su salario promedio de los mejores siete años, y por cada año adicional le van a dar 1.25. Ese 60 % es lo que se llama tasa de reemplazo. Panamá tiene una de las más altas tasas de reemplazo, comparado con el resto del mundo donde existen sistemas solidarios que ya están quebrados. Esta el problema de la evasión, de la morosidad que hay que entenderlos como problemas de tipo administrativo, y está el rendimiento de las inversiones del Caja de Seguro Social. Hay que buscar la forma en sea más flexible la ley para que se puedan realizar mejores inversiones. Actualmente la ley del Siacap y la ley del Proat son más flexibles que la ley de la Caja de Seguro Social y la misma CSS está administrando esos fondos. Sin embargo los fondos propios de ella no los puede administrar en la misma forma en que se manejan el Prat y el Siacap. Esos son elementos que contribuyen para aumentar los ingresos y disminuir los costos. Es la combinación de esos elementos los que van a permitir encontrar una solución. Este es un problema técnico, un problema financiero y un problema actuarial. Y son los especialistas los que tienen que ayudarnos a encontrar la solución. Es posible que cada uno de nosotros tengamos una fórmula, pero la formula final es que haya plata para poder pagar jubilaciones.
¿Se salva o no?
Existe el temor de que las reformas se produzcan con el mismo método que se utilizaron con las reformas fiscales. Semblanzas entrevistó a cinco conocidas figuras empresariales, sindicalistas y dirigentes de gremios para quienes el gobierno debe poner en marcha un proceso de consultas que no dure más de dos meses y prohijar una reforma que le dé a la Caja de Seguro Social una verdadera, real y efectiva autonomía.