La selección de Estados Unidos completó otro paseo y entrenamiento ante la de China a la que venció por paliza de 107-57 en el segundo partido consecutivo amistoso que ambos combinados nacionales disputaron como preparación a Río de Janeiro 2016.
El pívot DaMarcus Cousins, de los Kings de Sacramento, confirmó su gran momento de forma y volvió a ser el mejor jugador dentro de la pintura y también en la ofensiva del equipo de Estados Unidos al conseguir un doble-doble de 21 puntos y 11 rebotes.
El entrenador de la selección de Estados Unidos, Mike Krzyzewski, volvió a confiar en Cousins como el pívot titular y el polémico jugador de los Kings no le defraudó con su rendimiento y aportación en el campo.
El veterano alero Carmelo Anthony, de los Knicks de Nueva York, que busca hacer historia al ser el primer jugador que dispute cuatro Olimpiadas con el equipo nacional, logró 20 puntos.
El escolta Klay Thompson, del equipo local de los Warriors, llegó a los 15 tantos y su nuevo compañero de equipo, el alero Kevin Durant, aportó 13 tantos.
Si el pasado domingo la exhibición fue en el Staples Center de Los Ángeles, donde Estados Unidos ganó 106-57, esta vez el escenario se trató del Oracle Arena, de Oakland, el campo de los Warriors, donde se presentó ante el delirio los 19.596 espectadores, Durant la nueva estrella de los actuales campeones de la Conferencia Oeste.
Como jugador de la selección nacional, Durant fue recibido con una gran ovación de los aficionados de los Warriors, que puestos de pie lo vitorearon y lo apoyaron constantemente, al igual que a los ídolos locales como son Thompson y el ala-pívot Draymond Green.
Todo lo contrario de lo que sucedió con el pívot DeAndre Jordan, de Los Ángeles Clippers, que fue abucheado permanentemente como lo habían hecho los seguidores del equipo angelino con Durant.
El pívot Zhou Qi con 13 puntos fue el máximo encestador de China que también tuvo la aportación del alero Zhou Peng y el base-escolta Guo Ailun que anotaron 11 tantos cada uno.