Pocas veces una final de Liga de Campeones parte con un favorito tan claro. El tridente del Barcelona es una aplanadora. Pero si hay un equipo capaz de revelarse contra una teórica inferioridad es la Juventus de Turín.
Italianos y españoles llegan a la cita del sábado en el estadio Olímpico de Berlín como los grandes triunfadores de la temporada. Sendos dobletes de Liga y Copa en sus respectivos países. El triplete está asegurado para uno de ellos.
"Iremos a tener el balón y ser protagonistas, pero los tres de arriba te condicionan muchísimo, de manera absoluta, por el bien del equipo, porque son muy buenos en el uno contra uno y no hace falta tener tanta posesión", dijo esta semana Xavi Hernández, que disputará su último partido de azulgrana.