La serbia Jelena Jankovic estuvo a solo dos juegos de convertirse en la nueva número uno pero fue su compatriota Ana Ivanovic la que, en un partido loco, que fue cambiando de dominadora por momentos, se impuso por 6-4, 3-6 y 6-4 para alcanzar la final de Roland Garros por segundo año consecutivo y lograr ese objetivo.
Ivanovic, de 20 años, entrenada por el holandés Sven Groeneveld, ex técnico entre otras tenistas de la española Arantxa Sánchez Vicario, fue finalista el pasado año en Roland Garros, semifinalista en Wimbledon y en el Masters, además de ser subcampeona esta temporada en el Abierto de Australia. Ahora es la decimoséptima jugadora que logra el trono mundial.
Con seis títulos en su palmarés, uno de ellos este año en Indian Wells, además de la actuación reseñada en Melbourne, y las semifinales en Sydney y Berlín este año, Ivanovic ocupará a partir del lunes el puesto de la rusa Maria Sharapova, lugar que la jugadora de origen siberiano ha mantenido solamente dos semanas en este su segundo mandato (estuvo antes 17 semanas desde el 22 de agosto de 2005).
El partido fue una auténtica montaña rusa, pero Ivanovic ganó los tres últimos juegos, cuando impuso su mayor precisión con la derecha, mientras la discípula del español Ricardo Sánchez sucumbía después de una gran remontada.
La serbia se encontrará con la rusa Dinara Safina, de 22 años, a la que ha derrotado en dos de tres ocasiones. Las dos últimas en Wimbledon y Montreal hace dos años. En el primer duelo, en Berlín 2005, sobre tierra, ganó Safina.
La hermana pequeña de Marat Safin venció a la tercera compatriota que se la ha puesto en su camino, Svletana Kuznetsova (4), por 6-3 y 6-2, en una hora y 27 minutos, para lograr por primera vez en su carrera la final de un Grand Slam.
Safina, que aparecerá el próximo lunes novena del mundo, gane o pierda en la final, apartó a Kuznetsova, campeona del Abierto de Estados Unidos en 2004 y finalista en Roland Garros 2006, de la lucha por el número uno, en la que también ella figuraba en principio. Dinara, llega a la final después de dos partidos durísimos, contra sus compatriotas Maria Sharapova y Elena Dementieva.