El brasileño Robinho, autor de dos goles y del pase de otro a Raúl, abanderó ayer el triunfo agónico del Real Madrid sobre el Mallorca (4-3), que permite al equipo blanco aumentar a cuatro puntos la ventaja sobre el Barcelona.
Grande fue el brasileño que puso su mejor cuota en la Liga y destacó en jugadas espectaculares, incluyendo un tiro al marco que apenas salió desviado y los llevó a la victoria.
Luego del partido aseguró que va "a seguir intentando jugar a este nivel o mejor".