Un centenar de españoles residentes en Santiago se congregaron ayer frente a la Embajada de su país en Chile, en una silenciosa manifestación de protesta, por el asesinato del ex gobernador de la provincia vasca de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui.
Miembro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Jáuregui residía desde 1997 en Santiago, pero efectuaba continuos viajes en su condición de gerente de la compañía Aldeasa, que posee tiendas en diversos aeropuertos internacionales.
"Fue un auténtico demócrata y un hombre siempre abierto al diálogo", afirmó el ministro consejero de la Embajada, Gerardo Zaldívar, al reunirse con los manifestantes.
Algunos de ellos recordaron que Jáuregui, de 49 años, había recibido amenazas que lo llevaron a salir de España hace tres años, y se hallaba de vacaciones cuando fue asesinado el sábado en una cafetería de Tolosa, al norte de Guipúzcoa, en un ataque atribuido a la organización ETA.