Con una cintura abultada, una barba grisácea y guantes para protegerse del frío, Sócrates no pareció el elegante futbolista brasileño que lució en dos copas mundiales.
El ambiente tampoco fue ni por mucho el imponente escenario del Maracaná.
Fue la canchita de Garforth Town, un equipo de semiprofesionales que contrató al ex capitán brasileño de 50 años para una presentación contra los rivales locales Tadcaster United.
Fumador empedernido, Sócrates jadeó al tratar de trotar durante los 12 minutos que estuvo en la cancha.