Ex agentes de la policía represiva del general Augusto Pinochet alegan que combatieron el terrorismo en cumplimiento de la "obediencia debida" y demandan rebajas de condena o ser enviados fuera del país a cambio de información, señaló ayer el matutino El Mercurio.
Los ex agentes de la Central Nacional de Informaciones, CNI, la policía represiva de la dictadura entre 1978 y 1990, se sienten desamparados por sus superiores militares, dijo un vocero del grupo de 45 ex CNI a El Mercurio, que lo identificó sólo como un oficial de ejército retirado.
"Los generales son responsables de lo que hace su tropa...mientras en Argentina es el oficial que ordenó el que está siendo juzgado, aquí los subalternos pagan y sus superiores quedan libres", señaló el oficial retirado.
Agregó que si los generales "recibieron instrucciones de más arriba, también tendrían que decirlo. Ellas deben haber salido de los altos mandos de entonces".
La CNI estuvo siempre dirigida por generales del ejército y dependía del Ministerio del Interior de la dictadura. La mayoría de sus filas estaban formadas por sujetos provenientes del ejército, aunque contaban con miles de colaboradores civiles, según han establecido diversas investigaciones judiciales.