El Comandante en Jefe del Ejército chileno, general Ricardo Izurieta, mantuvo ayer lunes una sorpresiva reunión con el cuerpo de generales, que se prolongó durante ocho horas y aparece vinculada al "Caso Pinochet" y las violaciones de los derechos humanos.
Al concluir el encuentro en el Club Militar, al oriente de Santiago, tanto Izurieta como los 40 generales que asistieron, provenientes de todo el país, se retiraron sin formular declaraciones.
La reunión se inició temprano, en un clima de total hermetismo y en medio de la reapertura del debate sobre la búsqueda de los desaparecidos bajo el régimen que encabezó el general Augusto Pinochet entre 1973 y 1990. Pinochet, de 83 años, cumplirá este miércoles ocho meses detenido en Londres, donde el 27 de septiembre próximo se iniciará el juicio de extradición que planteó la justicia española, por los crímenes atribuidos a su gobierno de facto.
Izurieta, que tomó el mando del Ejército cuando Pinochet dejó ese cargo en marzo de 1998, advirtió hace una semana que el juicio a Pinochet también debe incluir un juicio a quienes crearon las condiciones para el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.
La declaración de Izurieta causó malestar en los medios oficialistas, pero tuvo el respaldo de los jefes de la Armada y la Fuerza Aérea, preocupados por la prolongación del "Caso Pinochet.
El endurecimiento de la postura militar frente al gobierno del presidente Eduardo Frei, que también aboga por la liberación de Pinochet, coincidió con el arresto domiciliario del general retirado Sergio Arellano y otros cuatro ex oficiales del Ejército, tras una orden que dictó el miércoles el juez Juan Guzmán Tapia, que investiga en Chile 24 demandas planteadas contra el ex dictador.
Arellano y sus subalternos integraron la "Caravana de la Muerte", que recorrió varias ciudades del país y ordenó 72 fusilamientos en octubre de 1973, un mes después del golpe que llevó al poder a Pinochet.
Cuatro horas después de iniciada la reunión de Izurieta con sus generales, fuentes del Ejército dijeron que los temas del encuentro son de orden institucional.
Pero las fuentes no descartaron que la situación de Pinochet y las propuestas para abordar una solución al tema pendiente de los desaparecidos también figure en la agenda.
El jefe de la Armada, almirante Jorge Arancibia, admitió el sábado que su institución estudia una propuesta, para que una comisión de "hombres buenos" estudie esa solución.
Entre las denuncias que enfrenta Pinochet en Chile y que investiga el juez Guzmán Tapia figuran los casos de 1.198 presos políticos desaparecidos.
El jefe de la Fuerza Aérea, general Fernando Rojas Vender, viajó por su parte a Londres, donde el sábado se reunió con Pinochet y le reiteró su apoyo, indicaron versiones procedentes de la capital británica.