El relativo avance logrado en los pasados dos días sobre la negociación del nuevo convenio colectivo quedó bloqueado de nuevo, cuando ayer los dueños de los equipos y el sindicado de jugadores de la NBA volvieron a tocar el asunto central del reparto de beneficios
De acuerdo con varias fuentes de la liga, el tercer día de negociaciones llegó a su final de forma brusca, cuando los jugadores no aceptaron bajar del 52% en el reparto de los ingresos y los dueños del 50-50.
Ante esta situación el comisionado de la NBA, David Stern dijo: “Nada de nada y más madera: no habrá NBA en noviembre tras las nuevas cancelaciones”.
Stern ya tuvo que cancelar las dos primeras semanas de competición que tendría que comenzar a partir del próximo 1 de noviembre con 100 partidos sin poderse jugar y unas pérdidas de salario para los jugadores de 160 millones de dólares. Con dos semanas más de cancelación, las pérdidas se incrementarán hasta los 800 millones de dólares en la actividad económica de la NBA.
"No ha habido forma de llegar a un acuerdo", ha apuntado un decepcionado Chris Paul tras la reunión.
Derek Fisher, base de los Lakers y presidente de la Asociación de Jugadores, señaló: “Hemos terminado de hablar por hoy (por ayer) y por ahora. No nos hemos acercado lo suficiente para cerrar un acuerdo”.
El director ejecutivo del sindicato de jugadores, Billy Hunter, se ha manifestado en la misma línea que Fisher: "No hemos podido ponernos de acuerdo en lo relativo al reparto de ingresos del BRI.