Stephen Strasburg, de los Nacionales de Washington, impuso anoche una marca de ponchados frente al presidente Barack Obama, aunque ninguno permaneció todo el partido que fue ganado 2-1 por los Medias Blancas en 11 entradas.
Un día festivo del béisbol, cada quinto día y conocido como Strasmas, fue otra vez un espectáculo ayer.
El novato sensación, de 21 años, hizo abanicar a 10 rivales y alcanzó la cifra sin precedente de 32 ponchados en tres aperturas, aunque tuvo su primer partido sin decisión en la victoria de los Medias Blancas.