En la presente temporada de la NFL se ha dado una verdadera epidemia de lesiones, que no tendrían nada de particular en un deporte tan rudo como el fútbol americano, si no fuera porque los afectados han sido miembros del cuerpo de elite de la liga en una gran proporción de los casos. De hecho, pareciera como si estos traumatismos hubiesen sido premeditadamente selectivos, escogiéndose a las víctimas entre el grupo de las "estrellas" de la liga.
Así vemos como dentro del grupo de los QB ya han salido de la competencia Vinny Testaverde y Steve Young. El primero definitivamente por lo que queda del año y el segundo por un tiempo que no se puede precisar y que incluso puede incluir su retiro definitivo como jugador.
A esta lista se añaden Trent Green (quien ni siquiera empezó el calendario regular y que estará fuera por el resto del año) Steve McNair, quien tiene una afección de consideración en su espalda, Chris Chandler con sus músculos de las piernas y otros que sin haberse lesionado seriamente, si han tenido que jugar con limitaciones (como Brett Favre con su dedo) o abandonar la cancha por el resto de un partido. Esto último fue particularmente frecuente para los QB titulares del último domingo, pues Charlie Batch, Dan Marino, Mark Brunell, Randall Cunningham y Jake Plummer todos salieron de sus respectivos encuentros por alguna clase de traumatismo. Incluso Plummer se fracturó un dedo de su mano de lanzar.
Por el lado de los corredores, la cosa no es menos mala y así los dos mejores corredores del "98, Terrell Davis y Jamal Anderson, están inhabilitados por el resto del calendario. A estos dos le tenemos que sumar a Garrison Hearts, quien no sanó del todo de la lesión sufrida en los "playoff" de la temporada anterior.
Esta ola de problemas físicos también ha golpeado fuertemente a los recibidores y vemos que los estelares Michael Irvin (quien tiene afectada la columna cervical) y Shanon Sharpe (fractura de clavícula) han dejado grandes vacíos en sus ofensivas.
Dentro de este mar de adversidades, algo puede rescatarse como positivo y es que los suplentes han empezado a tener una participación cada vez más activa y se han descubierto nuevos talentos. Los ejemplos más impresionantes de esto son las actuaciones de Kurt Warner, actual titular de los Rams y que es el líder de la liga en "rating" y Damon Huard, quien vino de la banca para conseguir el impresionante triunfo de los Dolphins sobre los Patriots de la última fecha. Ambos jugadores son egresados de la Liga Europea de la NFL.
Esperamos de corazón que los estelares lesionados puedan recuperarse por completo, pero de ahora en adelante los equipos deben ir pensando en darle un papel más protagónico a muchos de los suplentes de las grandes estrellas, pues nunca se sabe cuándo puede lesionarse un jugador clave dentro de una alineación dada. Invitamos al fanático a que le siga la pista a los suplentes de estas estrellas y compruebe por si mismo que tan buenos son algunos de los jugadores que usualmente están en la banca.
Si los entrenadores de hoy no se aseguran de tener buenas "segundas alternativas" veremos como ocurren más casos como el de Atlanta, que de "Rey" de la NFC ahora es el que ocupa el triste y frío sótano. Parafraseando a Shakespeare, se podría exclamar "Mi reino por un buen suplente".