Para los estadounidenses Andre Agassi y Serena Williams, su sola participación en el Abierto de Australia representa un avance respecto del año anterior.
Ambos sufrieron lesiones en la víspera de la edición del 2002. Ello despojó a Agassi de cualquier oportunidad para ganar tres veces consecutivas el Abierto Australiano, e impidió a Williams obtener los cuatro torneos de Grand Slam en un año. Williams fue la jugadora que dominó la gira de mujeres. Perdió sólo un set.