Más de un centenar de altos cargos de la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Venezuela manifestaron ayer la decisión de abandonar el cuerpo si el Gobierno confirma el nombramiento de un militar como su superior jerárquico.
Carlos Fermín, director de la PTJ, indicó que les pidió a sus colaboradores que congelen las peticiones de renuncias por 72 horas para que el asunto pueda discutirse con el presidente Hugo Chávez, que ayer regresó de la Cumbre eurolatinoamericana de Río de Janeiro.
La crisis surgió esta semana al hacerse pública la intención del Gobierno de nombrar viceministro del Ministerio de Justicia al general de la Guardia Nacional Vassily Kotosky, despacho al que está asignada la PTJ.
Fermín indicó que "acompañará" a sus subordinados en la decisión que tomen, palabras que, en opinión de los analistas, reflejan su voluntad de sumarse al bloque de descontentos en el caso de que se ratificase el nombramiento de Kotosky.
Entre los que han expresado su disposición a dejar la PTJ están el subdirector, el inspector y el secretario y los jefes de las principales divisiones y comisarías, todos ellos con una larga trayectoria de servicios en la institución.
"No se trata de una cuestión personal contra Kotosky sino de mantener el principio no escrito de respetar el carácter civil del cuerpo y sus 40 años de historia", dijo uno de los afectados.
El comisario general Elisio Guzmán, jefe de la División de Investigaciones y con 30 años de servicio en la PTJ, indicó que la formación de los militares es muy diferente a la de los policías y exigió "capacitación y profesionalidad" en quienes tengan potestad sobre la institución. La crisis de la PTJ, que de consumarse dejaría sin mandos a la policía judicial, coincide con la entrada en vigor, el uno de julio, del nuevo Código Procesal Penal (CPP), catalogado por Fermín de "irresponsable e inaplicable".
"Es un código alemán y estadounidense que no ha sido adaptado a la cultura y forma de ser de los venezolanos, por eso, la impunidad va a ser el pan de cada día", indicó Fermín.
La incorporación del CPP no sólo cuenta con el rechazo de los policías, sino también de los empleados de los tribunales, que mañana, jueves, empezarán una huelga indefinida.
Para Fermín, el nuevo código impulsará la aparición de fenómenos como el "sicariato" y los linchamientos porque en Venezuela, según él, no existe la cultura de protección a los testigos.
Para el director de la PTJ, el derecho a la libertad de los imputados mientras no se comprueben los hechos de que está acusado facilitará la aparición de asesinos a sueldo (sicarios), mientras que el linchamiento será una fórmula de hacer justicia por propia mano si el nuevo sistema dificulta el castigo de los delincuentes.