El pelotero norteamericano Mark McGwire, quien disparó un total de 583 cuadrangulares durante su carrera en las Grandes Ligas, ha empezado a sentir el castigo de la afición y de los medios de comunicación, debido a los rumores y sospechas sobre su supuesto uso de esteroides durante su época de atleta.
Este año, en su primera aparición en las papeletas de votación para ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown, McGwire apenas sacó el 23.5% del sufragio de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos, lo que lo dejó muy distante del porcentaje requerido para ser incluido (75 %), y puso en duda su posible incursión en ese recinto.
Para el ex pelotero cubano Tony Pérez, quien es uno de los pocos latinos que ha tenido la suerte de ser inmortalizado, el castigo a McGwire ha sido muy exagerado. "No soy quién para juzgar, pero creo que el castigo a McGwire fue un poco fuerte. Los cronistas no debieron haber sido tan rudos. Para mí, él se merecía algo mejor que eso", señaló Pérez a Panamá América, durante su participación en la I Gala de Estrellas del Deporte, que organizó la Fundación Omar Moreno.
"Yo, la verdad es que admiré a McGwire. Cuando él y Sammy Sosa tuvieron la lucha de cuadrangulares, levantaron al béisbol y eso me gustó mucho", agregó el ex pelotero.
Pérez también abogó por la inclusión de su ex compañero cuando jugó con el equipo de los Rojos de Cincinnati, Pete Rose, cuyo caso es diferente al de McGwire. A Rose se le separó del béisbol, debido a que fue vinculado con apuestas en partidos de las mayores.
"Por muchos años lo he dicho: Pete Rose debe ingresar al Salón de la Fama. Yo creo que se le dio el castigo y son muchos años", argumentó Pérez.
En 1999, Panamá Metro barrió a Chiriquí 4-0. En el 2001, los chiricanos, guiados por Giovanni Miranda, se desquitaron tras barrer a los metropolitanos 4-0.
Panamá Metro logró su segunda barrida sobre los chiricanos en el 2003, cuando le ganaron 4-0.
Al año siguiente, volvieron a disputar la corona y Metro otra vez dominó la serie 4-3.
La última vez que se midieron en una Gran Final fue en el 2005, y Chiriquí bajo el mando de su actual técnico, Alberto Macré ganó la misma 4 triunfos a 1.
En la ronda anterior, Chiriquí terminó con marca de 7-1 y Panamá Metro con 6-4.
Metro acumuló promedio ofensivo de .291, anotó 65 carreras, dio 96 hits, se ponchó 59 veces y cometió 18 errores.
Chiriquí tuvo promedio de .267 con 50 carreras, 81 hits, se ponchó 54 veces y cometió 15 errores.