Tres panameños fueron incluidos en el equipo "Todos Estrellas" del Campeonato Panamericano de Béisbol Preinfantil, que terminó ayer en Cuba.
Mario Sanjur, en tercera base, Alvie James como tercera base y Harold Araúz como mejor lanzador derecho, fueron los panameños distinguidos de este certamen.
República Dominicana también tuvo a tres jugadores en este equipo.
Mallol, cuyo estudio está considerado uno de los más importantes en la región centroamericana, ha obtenido recientemente dos premiaciones con su obra Centro de Ciencias y Artes Explora. La Segunda Trienal de arquitectura panameña, premió la obra en el marco del X Congreso Nacional de Arquitectura de Panamá. Y en la Segunda Bienal de Arquitectura Veritas, en Costa Rica, donde participaron 81 proyectos, Mallol obtuvo el primer premio como mejor proyecto urbano de las áreas.
Actualmente trabaja en un proyecto de dos torres, una de 80 pisos y otra de 70, anilladas en tres partes. Estarán ubicadas en el boulevard de Costa del Este, frente al mar. Es un proyecto de empresarios españoles y se llama Planetarium.
Están anilladas en tres partes para poder estabilizar las dos torres por su propia esbeltez. Es un proyecto habitacional de apartamentos de 300 metros cuadrados -dijo-, y cada apartamento lleva dos niveles, cada piso con doble altura, con su sala comedor. Arriba en el último nivel van a tener un observatorio. Los anillos son estructurales, pasan de un lado a otro y hay apartamentos que se entremeten en esos niveles. El proyecto va marcando lo que en la ciudad de Panamá se ha ido repitiendo constantemente, que esto es la carrera de los edificios en altura. Teníamos edificios de 50, 55 pisos, pero ya no solamente este no es el único proyecto que se está haciendo de 80 niveles, hay otras oficinas de arquitecturas que están trabajando en proyectos de esta altura. Es más, mi predicción es que en cinco años tendremos edificios de 100 pisos en este país.
Semblanzas: ¿Para cuándo esperas tener listo planetarium?
IM: Planetarium debe estar arrancando en mayo del próximo año, pero el próximo mes ya inicia la primera fase con la instalación de pilotes.
Semblanzas: ¿Cómo concibe su obra Ignacio Mallol?
IM: El arquitecto crea un espacio. Por medio de un dibujo, llegamos a penetrar en él, y a caminar en él, y a cobijarnos en él. Y eso si es una reacción muy importante, yo creo que es como el nacimiento de un hijo, que pasa por un periodo y después se desarrolla. Es más, pienso que la primera casa del ser humano es el vientre de la madre. En esta profesión siento que es muy placentero a pesar de que en la medida en que ha avanzado el tiempo los proyectos en que me he tenido que involucrar son cada vez más complejos. Y las responsabilidades son mayores. Por ejemplo, hicimos MEDCOM, Cable Onda, todas esas instalaciones, son instalaciones complejas. Ahora mismo estamos haciendo un simulador aéreo para COPA, y definitivamente son estructuras que van más allá de la parte estética, porque conllevan un importante punto técnico que uno tiene que solventar y hacerlo bien hecho.
Semblanzas: Ignacio has creado, se te puede considerar exitoso" pero…. ¿hasta dónde vamos?
IM: Bueno es que yo siento que a mis años, (aunque no menciona edad aparenta unos cuarenta y tanto, a menos que fallemos en los cálculos) siento que he aprendido. Es como si hubiera estado en la Universidad y ahora llegó el momento en que ahora sé. Creo que la oportunidad mía y la responsabilidad mía está en estos momentos en desarrollar algo con dignidad, con mayor creatividad. Ya los clientes creen en lo que yo hago, o sea, tengo mucho más fuerza para poder imponer mis ideas, porque he demostrado, con una trayectoria, y creo que mi gran oportunidad está ahora en los próximos 50 años.
Semblanzas: Ese nivel de compromiso con la arquitectura cómo lo trasladas a tu país a tu ciudad?
IM: Yo creo que uno, y todos, somos amantes de nuestra tierra y la tierra donde nacemos. Lógicamente tengo un profundo arraigo por lo nuestro y creo que cada vez que hago algo lo quiero hacer de la mejor forma y de la mejor manera, y con responsabilidad hacia los ciudadanos. Hay algo que es muy curioso. Usualmente se dice que cuando viene un cliente y te pide que le hagas su casa o su edificio, y piensa que es de él. Realmente no es de él, es de la ciudad y de todos los ciudadanos, porque las fachadas son de todos y somos todos los que tenemos que convivir con ellas. O sea que inmediatamente existe una responsabilidad hacia la mayoría, y uno tiene que estar muy conciente que cada vez que diseña un edificio lo va hacer parte de la ciudad, entonces hay que ver como lo podemos hacer lo mejor posible, siempre y cuando sea armónico, agradable hacia la comunidad.
Semblanzas: Dicen que la historia de una ciudad se puede contar a partir de sus períodos arquitectónicos.¿Cuáles o cuántos períodos destacaría usted en la evolución arquitectónica de ciudad de Panamá?
IM: Toda ciudad tiene una, su verdadera historia, y origen. Panamá fue un manglar a la orilla del mar, del Océano Pacífico. La naturaleza, la espesa vegetación, chozas indígenas, fueron la arquitectura primaria del Istmo fundacional. La naturaleza determinó la primera vivienda de nuestros aborígenes. El "buhío", hoy Bohío, surgió en las llanuras y aún se conserva. La vivienda kuna en poblados campamentos es muy propia de esta etnia. Cada etnia, construyó su casa-hábitat, de acuerdo con los desafíos naturales: Selva, mar, planicies. Los españoles en una segunda fase de esta arquitectura en Panamá, incorporaron la madera, piedra. La época colonial, Siglo XV al XIX, no es muy distinta bajo el imperio español, donde surgen los edificios y una arquitectura más compleja.
El asalto, destrucción de Panamá La Vieja, por el Pirata Henry Morgan, en 1671, marca la futura arquitectura istmeña. Las cenizas de Panamá La Vieja dieron origen a una segunda ciudad, el Casco Viejo o Antiguo. Es un tercer período en nuestra arquitectura, que permanece vivo. En todos estos siglos se suceden distintos estilos en sus épocas. Surge una arquitectura militar y civil en la Colonia. La Colonia dio origen además a una arquitectura religiosa, y todo se repitió en el subcontinente.
Panamá, tiene más historia arquitectónica de lo que creemos e imaginamos. Poseemos una rica tradición, que también se vincula con la influencia francesa, que surge con la construcción del Canal. Y, desde luego, el período norteamericano, que traza la ciudad y crea una importante infraestructura. El Siglo XIX, sin embargo, comienza con un período "Post Colonial" hispano, con el creciente predominio de lo panameño.
La ciudad cuenta con varias edificaciones emblemáticas a partir del Siglo XX, que la identifican con su cara panameña. Es una época de edificaciones públicas, instituciones de servicios. Un período de influencia neoclásica, de Europa. (Hospital Santo Tomás / Instituto Nacional / Teatro Nacional / Palacio Municipal /).
La década de los 30´ es la transición hacia la arquitectura moderna. En los 40´, surge un grupo de notables arquitectos panameños, Bermúdez, De Roux, Brenes y Méndez Guardia. La construcción de la Universidad de Panamá, marca una época en nuestra arquitectura, un hito.
Pero, una ciudad es también su presente, y sobre todo, su futuro. Es la suma de lo que hacemos, construimos diariamente. Un arquitecto es tal cuando hace obra. Se la juega en su tiempo y con su oficio. Una manera real de ocupar el espacio asignado a su generación. La presencia de un arquitecto sólo se hace notoria por su obra. Es una profesión que se puede ver, apreciar, palpar, sentir , vivir, y convivir con su obra. Cada generación vive la arquitectura y el tiempo se encargará de juzgarla.
La reversión del área colindante al Canal de Panamá, que truncaba el normal desarrollo de nuestra ciudad, hoy la duplica y nos entrega la magnifica oportunidad de planificar una ciudad moderna y sostenible y con futuro.
Y ya estamos en nuestro tiempo, han surgido nuevos arquitectos, con proyectos igualmente novedosos, que es lo que hace una diferencia en la ciudad.
Si alguien da un recorrido por la ciudad en automóvil, puede apreciar su nueva dimensión. La ciudad en la última década ha crecido notoriamente. Se ha enriquecido, volviendo a su pregunta. Es un hecho palpable a simple vista. Corredores y grandes edificaciones modernas.
La vanguardia y los nuevos materiales sofisticados y bellos de la arquitectura del siglo XXI, se han tomado importantes sectores de la ciudad. Y es un comienzo, en el cual estamos plenamente involucrados.
Semblanzas: Cuando se evalúa esa evolución en el caso de Ciudad de Panamá se tiene la percepción que más ha sido el peso de la historia y la anarquía que el de la planificación ¿Comparte usted esa apreciación?.
IM: El planeamiento urbano es una necesidad en cualquier ciudad en crecimiento. Un imperativo, diría.
Es más fácil criticar, que ejecutar. No ha sido un problema de planificación. Es la falta de visión política, el desconocimiento del tema y la no importancia de la ciudad, su abandono. Pero hay ejemplos de una correcta planificación, con un diseño que aún hoy nos sorprende por su eficiente belleza y armonía como el Casco Viejo, la Avenida Central, La Exposición, Bella Vista, Bethania y las áreas canaleras. El problema es el abandono, el descuido, la ausencia de mantenimiento de las edificaciones y la falta de políticas coherentes. Es un problema por desconocimiento de los funcionarios de turno que equivocan sus decisiones o no las toman oportuna ni sabiamente. Nuestra ciudad es bella. No es un eslogan, es una realidad. Vaya, recórrala con entusiasmo.
Debo reconocer y destacar que el Ministerio de la Vivienda, ha creado un Comité para tomar acciones coordinadas, coherentes, y planificadas. Es un primer paso en la dirección correcta. Ya existe una propuesta de Ley de urbanismo, que como arquitecto, espero sea implementada con eficacia, sentido de futuro y se ajuste a nuestro tiempo.
El gobierno debe ser más ordenado y exigente, visionario, con la incorporación de arquitectos activos, en la planificación, pero para ello se requiere un Estado promotor, facilitador, igualmente dinámico con liderazgo, y poder decisorio
Una medida institucional, bien estructurada, con participación de especialistas, siempre será necesaria y traerá resultados positivos. Todo radica en la voluntad política del ejecutivo, del empuje de la empresa privada y del conocimiento de las necesidades de la ciudadanía. Estamos en mora con los edificios de una ciudad moderna en lo esencialmente administrativo. Me refiero a la necesidad de hacer algunos edificios gubernamentales y culturales para los próximos 50 o cien años.
Estado y empresa privada deben trabajar conjuntamente con una visión nacional en las grandes líneas, áreas, que involucran a la sociedad. Un trabajo en conjunto, planificado, tiene todas las ventajas posibles.
Semblanzas: Entre el antiguo casino, ex Instituto Justo Arosemena en Perejil y Santa Ana, la buhonería sobre las aceras han provocado un verdadero hacinamiento. ¿Cómo encaja esto en el desarrollo urbano?.
IM: Sin duda el hacinamiento afea la ciudad, perjudica a los propios buhoneros, los limita en sus movimientos y entorpece su trabajo honrado. La ciudad está en mora con las aceras. Ya ve a Bogotá y otras capitales de América latina, tienen espacio suficiente para el peatón, las bicicletas, motos.
Debemos trabajar seriamente en la defensa del peatón y planificar más adecuadamente el tráfico automotor.
Estamos en un círculo vicioso, que requiere replantear este tema. Y es urgente.
En mi opinión debiéramos de imitar a los países desarrollados para embellecer y hacer más vivible la ciudad. Sugiero un plan de acción, porque debemos aportar y no sólo criticar.
El estado podría coordinar e incentivar una política de planificación urbana con los propietarios de inmuebles, para mejorar definitivamente la calidad de nuestras aceras. Esto podría llevarse a cabo a través de un proceso de valorización, donde cada propietario debiera tener la responsabilidad sobre su acera. Esta política debería llevarse a cabo mediante un Plan Maestro que por fin tome en cuenta al peatón.
Semblanzas: Deben las autoridades buscarle una salida a esto? En Santa Fe de Bogotá, Colombia, existe por ejemplo, San Victorino, un área donde se ubica este comercio a por menor. En San José, de Costa Rica, acaban de reubicarlos: ¿qué podemos hacer en Panamá?.
IM: La buhonería es un tema interno y social, sobre todo, y requiere una solución coherente, viable, que permita resolver un problema dentro de la ciudad, sin crear un malestar social, ni lanzar más panameños a la extrema pobreza.
El Centro de la ciudad no está holgada en espacio disponible, tiene algunas limitaciones y desafíos, que se hacen críticos y podrían poner en riesgo la salud de la población y alterarla sicológicamente.
La buhonería forma parte, en mi opinión, del comercio.
Lo que debemos hacer, es no aislarlos, sino incorporarlos al escenario urbano mediante la ampliación de las aceras. Salsipuedes siempre ha sido un ejemplo de vitalidad social y comercial. Debiéramos incorporar lo nuestro al urbanismo.
Las anécdotas muchas veces nos ilustran mejor las situaciones. Y son, en ocasiones, extranjeros, los que mejor ven nuestra ciudad. Una vez, un profesor que vino a visitarnos, recorriendo Panamá, conoció la avenida Central. Y ya, en esa época lejana, me decía que maravilla. Esto es vida y es que igualmente los de afuera valoran más lo nuestro que nosotros mismos. La Avenida Central es lo más vivo, nuestro, extraordinariamente panameño, de todo nuestro hábitat urbano citadino.
Yo creo, que al Casco Viejo le dieron su sentencia de muerte el día que crearon la peatonal. La Avenida Central literalmente sucumbió también. Sólo falta pasarle la mirada y ver su deterioro. Perdió su dinamismo comercial, su vitalidad y su arquitectura.
Semblanzas: ¿Debe ser más institucional el desarrollo urbano? ¿ Qué ventajas traería una medida así y hasta dónde es posible?.
IM: El desarrollo urbano, siempre debe ser institucional. La improvisación, y la ausencia de planificación, significan un alto costo para una ciudad, frustra definitivamente la buena convivencia de la gente. El crecimiento desordenado no perdona.
La infraestructura de toda ciudad requiere de un trabajo pausado, futurista, porque de lo contrario la anarquía tiene un alto costo, tarde o temprano.
Panamá ha tenido una planificación desde sus inicios. Desde Panamá La Vieja, hemos vivido planificando. La ciudad vio interrumpido su crecimiento debido a la construcción del Canal, pero hoy ya cuenta con las áreas revertidas, que le pueden brindar una extraordinaria posibilidad de reordenamiento y crecimiento cada día más planificado. Debemos ser cuidadosos y creativos. Sumamente flexibles. No todo es blanco, negro o verde.
La masa y la densidad hacen la variedad. Es el caso de Punta de Paitilla. ¿Por qué la gente quiere vivir en esa zona? Por su densidad social, y ya que los espacios necesarios, útiles, están allí.
En Paitilla se requiere un cambio en materia de estacionamiento de automóviles. En varios puntos críticos de la ciudad, se hace necesario construir sitios para liberar a los automóviles de las calles y hacerlas transitables.
Esta puede ser otra política urbana del Estado, dirigida a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Un Estado que incentive creativamente al inversionista, es un Estado exitoso.
Semblanzas: ¿En la regulación de este desarrollo no se podría reglamentar el tratamiento que el comercio dé a los inmuebles históricos?
IM: Es necesario que edificios arquitectónicos de alto nivel sean recuperados, rescatados, de esa inundación de anuncios que no permiten ver y disfrutar sus ricas fachadas arquitectónicas. No nos dejan ver y vivir la ciudad.
El letrero es vital en una ciudad comercial, pero debemos recuperar esta arquitectura que está siendo vencida por la propaganda callejera excesiva.
La arquitectura es uno de los principales pasaportes.
Semblanzas: Considerando el ascenso y la belleza de nuestra ciudad, un conocido constructor de la Ciudad ha afirmado que "Panamá vale más cada día" ¿No coincidiría usted con aquellos que abogan por mayores estímulos y más rigurosidad a la hora de incorporar diseños a la ciudad?
IM: Panamá siempre ha valido. Todo depende del lado que la mire. Lo importante es que se requieren mayores estímulos por parte del Estado para enfrentar con éxito el desarrollo urbano, un desafío creciente y permanente. Se necesitan planes claros, definidos, concretos. Estamos ante una necesidad imperiosa: la aplicación rigurosa de la Ley y el respeto sagrado al orden jurídico establecido. No más la Ley de la selva. Es necesario ordenar, mejorar el orden jurídico, porque es la base real del entendimiento pacífico, constructivo de una sociedad libre y democrática.
Una ciudad no tiene solo un valor económico, medible, por su posición geográfica internacional, infraestructura, crecimiento inmobiliario. Desde luego el mercado mide implacablemente todo lo que hay, significa, lo que se produce y también ese intangible especulativo. En un valor añadido continuo, el que la arquitectura agrega diariamente a una urbe, en el espacio de todos en una sociedad. La arquitectura busca hacer un espacio feliz, compartir con la naturaleza, recrear un nuevo paisaje, hacer hábitat. Ciudad de Panamá, es un lugar especial desde el punto de vista de la naturaleza, rodeada de mar y selva, dos activos muy apreciados en cualquier época, pero aún más importantes en las próximas décadas por el desarrollo global.
La capital panameña es un centro internacional bancario, portuario, lugar de convenciones, posee el valor agregado excepcional de una Canal internacional, que facilita el comercio marítimo mundial. Es un área excepcionalmente privilegiada, y eso lo sabe un observador atento.
Cualquier visitante se percata de inmediato, que la ciudad de Panamá es una urbe moderna, en constante crecimiento y abierta a la inversión y los negocios globales. Pocos sitios brindan tantas posibilidades, en esta época, para Hacer, construir lo nuevo, porque aún tenemos espacio para construir, y desde luego, sueños que realizar.
Son varios los polos de desarrollo que potencian económicamente la ciudad capital y su arquitectura vanguardista, innegablemente moderna, le otorga un particular personalidad. La meta de un arquitecto debe ser siempre el rigor en el diseño y la manera de ubicar en el entorno, la obra. La arquitectura exige un diálogo secreto, abierto, entre la obra y la ciudad.