Konrad Reuland murió en diciembre del año pasado, pero su memoria sigue más viva que nunca.
En el pecho de Rod Carew, su corazón late con mucha fuerza. Su gesto de vida lo ha convertido en un ejemplo, que Carew se ha encargado de ensalzar por donde quiera que vaya.
Reuland salvó la vida de Carew y de otras personas con la donación de sus órganos, pero no fue lo único que rescató.
Tras su desaparición física, su hermano Austin ha encontrado una forma de homenajearlo y mantenerlo presente.
Es gracias a él que Austin decidió retomar su carrera en el fútbol americano, donde Konrad llegó a la élite: la NFL. Parece que el amor por el fútbol profesional que corría por las venas de Konrad fue mágicamente traspasado a Austin.
"Antes de que Konrad muriera, había pensado en tomar un camino diferente. Pero su muerte me golpeó, él siempre quiso que siguiera jugando. Y todo lo que siempre quise fue hacerlo sentir orgulloso", dijo Austin a thestar.com.
En días pasados, los Redblacks de Ottawa seleccionaron a Austin en el draft suplementario de la CFL. Austin jugó de 2012 a 2015 en el equipo de la Universidad de Yale como corredor y receptor.
"Cuando me reclutaron, rompí a llorar. Sabía que Konrad habría estado allí junto a mí, habríamos pasado todo el día celebrando", manifestó.
El menor de los Reuland también recordó el gran corazón de su hermano mayor, que siempre sacaba tiempo de su agenda para compartir con una niña enferma de cáncer.
Tras la muerte de Konrad, su familia buscó razones para explicar su deceso. A él nunca se le diagnosticaron lesiones cerebrales, pero por la naturaleza ruda del fútbol americano, su familia supuso que podría haber sufrido una conmoción cerebral y haber callado los síntomas.
Sin embargo, los médicos les dijeron a los Reulands que es más probable que Konrad naciera con el aneurisma.
"Me alegro de que no estuviera relacionado con el fútbol porque entonces estaría diciendo 'Austin, no puedes jugar'", confesó Mary, la madre de Konrad.
Los Reuland y Carew han reforzados sus vínculos desde que fueron presentados. Ambas familias son apasionadas por las causas de la salud del corazón, la conciencia sobre aneurismas y la donación de órganos.
Carew fue inspiración para Konrad y él, sin saberlo, salvó su vida.
"Desde que lo conoció (a los 11 años), Carew se convirtió en su héroe de infancia. Konrad quería ser un jugador de Salón de la Fama, quería ser un atleta profesional. Así que Rod cambió la vida de Konrad, de alguna manera. Y Konrad salvó la vida de Rod al final", dijo Austin.
29
años tenía Konrad cuando murió en diciembre de 2016. Este número, curiosamente, lo usó Carew como jugador.
2
equipos le dieron a Konrad la oportunidad de jugar en la NFL. Los Jets de Nueva York y los Ravens de Baltimore.