El seleccionador alemán, Joachim Löw, afirmó ayer que "Argentina es un equipo dividido entre la defensa y el ataque", lo que les permitió controlar el centro del campo, lo que fue la clave para su victoria en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica.
"Pudimos neutralizar a la gente que da los pases decisivos con presión (...) En los partidos anteriores vimos que dependían mucho del ataque, pero que a sus jugadores de arriba no les gusta defender. Eso nos dejaba espacios en el centro del campo", aseguró.
Löw dijo que aleccionó a sus jugadores para que aprovecharan su juventud y su velocidad.