Las aficiones de Barcelona y Juventus han tomado Berlín desde primera hora de esta mañana, en un ambiente de hermandad que ha propiciado que no se registraran incidentes destacados entre ambos grupos de seguidores, sino una camaradería que no siempre es habitual en la previa de una final de la Liga de Campeones.
Aunque la capital alemana se levantó esta mañana bajo un cielo plomizo y la amenaza de lluvia, el intenso calor esta siendo el protagonista de un jornada en la que el centro de Berlín se ha teñido de azulgrana y bianconero prácticamente a partes iguales.
Los cerca de 20.000 barcelonistas desplazados a la final tenían su punto de encuentro en Breischeidsplatz, lugar fácilmente reconocible por ser la plaza donde se levanta la Gedchtniskirche, una de las iglesias más viejas de la ciudad y que fue bombardeada en la Segunda Guerra Mundial.
