El Inter logró el pase a la final de la Copa de Italia al imponerse por 0-2 al Lazio en el partido de vuelta de semifinales (0-0 en la ida), gracias a la eficacia y calidad de sus atacantes y a la falta de acierto de cara a puerta del conjunto lazial, incapaz de traducir en gol su mayor control del balón.
Con esta victoria, los nerazzurri refuerzan sus opciones de conseguir el doblete en Italia, pues el domingo pueden proclamarse campeones de Liga si vencen al Siena y se jugarán el título de Copa el 24 de mayo con el ganador de la otra semifinal, que enfrenta mañana a Catania y Roma (1-0 en la ida para los romanistas).
El Lazio, por su parte, afrontó la Copa como la posibilidad de salvar una temporada decepcionante, y el técnico Delio Rossi introdujo de salida a su once titular, con el veteranísimo Ballotta bajo los palos y el trío Rochi, Bianchi y Pandev en la delantera.
Desperdicio.
La diversa situación de ambos equipos se reflejó desde el inicio del partido, en el que el Lazio dominó la posesión del balón y rondó continuamente la portería de Toldo, pero sin acierto con el pase decisivo o en el remate a puerta.
La mejor ocasión para los laziales fue un disparo del extremo izquierdo Rocchi desde fuera del área que pasó rozando el poste derecho de la portería del Inter.
El conjunto milanés apenas pasó del centro del campo en el primer tiempo, pero las pocas veces que lo hizo llevó peligro a la meta de Ballotta, con sendos balones al área pequeña de Jiménez y César que no encontraron, por poco, quien los empujara dentro de la portería.
El conjunto romano no bajó el ritmo tras la reanudación, y, en el minuto 4, un remate de cabeza de Rocchi tras un saque de esquina exigió una gran intervención de Toldo.
Apenas un minuto después, el mediocampista del Inter Pel recibió en el centro del área un pase del hondureño David Suazo, que había desbordado a su marcador por la banda derecha, y remató por la escuadra derecha de Ballotta, que sólo pudo ver cómo entraba el balón en su portería.
Como fiera.
El Lazio no bajó los brazos, a pesar de que necesitaba dos goles para superar al Inter (tras el 0-0 en la ida en Milán), y dispuso de ocasiones claras, como un tiro de Pandev en el minuto 67 desde la frontal, que puso a prueba de nuevo al meta nerazzurro.
Últimos compases.
En los últimos minutos, los laziales pagaron el esfuerzo de llevar el peso ofensivo y, a pesar de que el Inter se quedó con diez por la expulsión de Materazzi tras una doble entrada sin balón a Pandev, concedieron un segundo gol tras un fallo clamoroso de Ballotta, que no acertó a despejar un centro de Pel y regaló el tanto al delantero argentino Julio " jardinero" Cruz.