Los peloteros panameños atribuyeron la derrota 5-0 ante Cuba, a la mala suerte y la falta de un batazo oportuno, ayer en su partido de debut en la competición del béisbol de los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003
Por pulgadas perdimos un jonrón que nos hubiera colocado al frente por 4-2. Esa fue la diferencia entre la derrota y la victoria’’, dijo el piloto panameño Anselmo Martínez, aludiendo al batazo del emergente Giancarlos Alonso, que se fue de foul con las bases llenas en el octavo capítulo y que puso de pie a la multitud.
Los cubanos se impusieron a los panameño, luego que en el octavo episodio el relevista Vicyohandri Odelín ponchó a Alvarado y Vicente Garibaldo.
Alvarado la sacó del estadio con un largo batazo por el bosque derecho que se abrió de foul en el último suspiro.
Martínez admitió que la ofensiva de su novena fue deficiente frente a los lanzadores cubanos, a los que no pudieron ligarles un batazo para fabricar carreras.
El lanzador panameño Elpidio Pinto dijo que un lanzamiento que se le escapó fue suficiente para que Eduardo Paret le bateara un triple que puso a Cuba al frente por 2-0 en el quinto episodio.
Pinto cree que el árbitro falló’’ al no cantar una doble matanza para concluir ese quinto episodio, lo que permitió el triple de Paret.
A Cuba tu no puedes darle oportunidades porque la van a aprovechar y esa jugada en primera le dio un respiro’’, dijo Pinto, quien perdió el partido. Panamá reaparece el martes también ante los brasileños.
El mánager cubano Higinio Vélez dijo a la AP que el partido fue una muestra de lo reñida que será la competencia.
Nada está escrito. Ahora con el ingreso a estos torneos de peloteros profesionales y la eliminación del bate de aluminio los juegos van a ser bien luchados’’, declaró.
Panamá es una muestra de lo que estoy diciendo’’, agregó el técnico cubano.
El piloto del equipo de Panamá de béisbol, Alfonso Urquiola, dijo sentirse satisfecho de lo que hicieron los jugadores en el campo a pesar de haber perdido. “Hasta la parte alta de la novena entrada, cuando Cuba nos hizo un racimo de tres carreras, tuvimos opción a la victoria, pero al final su bateo demostró que tiene poder y es oportuno”, declaró a EFE Urquiola.
Sin embargo, la jugada decisiva para la novena de Panamá estuvo en la parte baja de la octava entrada cuando con la pizarra en 0-2, un “out” y bases llenas, el receptor Giancarlo Alonso pegó un batazo que mandó la pelota más allá de la valla del jardín izquierdo, pero salió unos centímetros fuera de la raya del “out”. “Fueron unos segundos muy intensos porque pensé que la pelota iba a ser cuadrangular”, declaró a EFE Alonso. “Le di con todo a la recta del relevista cubano, pero al final no se quedó dentro”.
Un jonrón que pudo cambiar la historia
Tuvimos mala suerte porque por pulgadas ese batazo no fue un cudrangular’’, dijo el piloto de Panamá Anselmo Martínez.