El hijo de Harmodio “Moyo” Icaza está convencido de que las cosas pasan por algo y que no se debe, bajo ninguna circunstancia, renunciar ni a Dios ni a las convicciones.
Hace veintidós años que Francis Icaza pisó un escenario para una audición a la que no asistió muy convencido, lo hizo más bien para matar el tiempo. Hoy para él el teatro es sinónimo de vida.
Su madre y Bruce Quinn fueron sus mentores. Su madre es también una de las personas que más admira, "porque vivir sus años de adolescencia en medio de las bombas y la muerte de la Segunda Guerra Mundial la hizo una gran mujer y a Dennis Parsik de la Fundación Educación Primero que trabaja en Coclé con niños y niñas de edad escolar y hace toda suerte de malabares para que no abandonen la escuela".
Conozcamos más acerca de sus inicios, su modo de ver la vida y sus anhelos.
Francis Icaza (FI):Fue en 1988, estaba pasando un período difícil en mi vida y decidí que era mejor hacer algo para distraerme. Me fui al Teatro Guild de Ancón a observar unas audiciones. No era mi intención participar pero las cosas cogieron otro rumbo. La obra se llama The Foreigner y una cosa llevó a la otra y quedé con el papel principal.
FI:Don Quijote, el loco que todos conocemos en El Hombre de la Mancha; Che Guevara, que lo interpreté como un fantasma en Evita; el Profesor Higgins, meticuloso y excéntrico lingüista en Mi Bella Dama. Siempre me atraen los personajes poco convencionales. En El Favoritode Dios soy Lipton, un mensajero de Dios que trae malas nuevas.
FI:Algún día me gustaría interpretar el papel de Enrique V en la obra del mismo nombre.
FI:Un día cuando tenía 8 años, me encontraba en la cocina de mi casa. Encendí la radio y en aquel entonces las radios demoraban un poco en sonar después de encendidas, porque los tubos que traían dentro tenían que calentarse. En eso estaba esperando el sonido y mirando por los agujeros que tenía la radio en parte de atrás. Mi madre, que estaba haciendo el desayuno de la familia, me preguntó: "¿Qué haces niño, tratando de encontrar al hombrecito que vive dentro de la radio y que da las noticias?".
Yo le contesté: "!No vive ningún hombrecito dentro de la radio, mamá. Es una radio y muy pequeña para tener gente adentro!" Su contestación fue sencilla pero importante, me dijo: "Robert, vas a tener que aprender a usar tu imaginación". Eso cambió muchas cosas para mí, no de inmediato pero con el pasar del tiempo. Si eso califica como mentoría, entonces mi madre sería mi mentora. Bruce Quinn llega de segundo en esa categoría. Hemos trabajado juntos a través de los años y trabajaremos de nuevo en mayo en La Novicia Rebelde.
FI:Contar cuentos lo mejor que puedo. Vivir.
FI:La comunicación, la comunión y la educación.
FI:Mi madre, porque vivir sus años de adolescencia en medio de las bombas y la muerte de la Segunda Guerra Mundial la hizo una gran mujer y a Dennis Parsik de la Fundación Educación Primero que trabaja en Coclé con niños y niñas de edad escolar y hace toda suerte de malabares para que no abandonen la escuela antes de recibirse como profesionales con título universitario. Es una gran labor.
FI:Impaciente, mal portado y con ganas de ser un hombre mejor.
FI:El mundo sería mejor si todos anduviéramos en moto.
FI: Me gustan las motos.
FI:Somos siete hermanos, muy unidos y nos apoyamos siempre en todo. Mi madre falleció hace unos años pero su ejemplo vive en mis cuatro hermanas como si estuviera aquí. Mi padre es Moyo Icaza y él y yo vivimos juntos y arreglamos el mundo todas la tardes en nuestras tertulias.
FI:Sería bueno un poco de contenido más ennoblecedor. Más contenido que enaltezca al ser humano y más contenido educativo en las obras para niños. Además de fomentar más cursos para nuevos y viejos actores, más lectura de obras en los colegios. En fin, más teatro, mucho teatro.