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Un nuevo chico dorado en el deporte mundial

A los 25 años Kaká ganó el Balón de Oro y lideró el podium más joven de este galardón, creado en 1956 y en el que le acompañan Cristiano Ronaldo (22) y Lionel Messi (20).


Ricardo Izecson Dos Santos Leite, conocido como "Kaká", ha coronado con la concesión del "Balón de Oro 2007", que por vez primera se ha abierto a los cinco continentes, uno de los grandes sueños de una carrera profesional notoria, pese a su juventud y que le ve en "la cima del mundo".

Kaká, nacido en Brasilia el 22 de abril de 1982, considerado por la elegancia en su juego y su agradable imagen como todo un "galán" del fútbol y, para su presidente milanista Silvio Berlusconi como "el yerno que todas las madres quisieran tener", es un jugador brasileño casi atípico; al estilo europeo.

Y es que, al contrario que otros muchos que vieron en el balón la forma para salir del "hambre" y de una vida abocada a pasar penuria, Kaká nació y creció en una familia acomodada, en un barrio exclusivo de Brasilia; muy lejos de las favelas.

 

No pasó hambre ni miseria; al contrario, tuvo prácticamente cuanto deseaba. Y uno de sus grandes deseos fue el fútbol, como no podía ser menos en un Brasil donde el balompié es toda una religión.

Quizás por esa falta de "necesidad" su fútbol ya derivó pronto por unas características más europeas que típicamente brasileñas. Su juego es más parecido, por ejemplo, a lo Johan Cruyff; es elegante, de zancada larga, creación, cambio de ritmo, mirada siempre alta y buen disparo.

Sabe regatear, pero no "a la brasileña". Huye de las clásicas bicicletas, de los "gambeteos" y de los espectaculares escorzos al menos que sean imprescindibles para la jugada.

 

Con sus virtudes de media-punta europea, de arrancar desde el centro del campo de forma imparable, empezó a destacar pronto. Jugó con el Sao Paulo en la máxima categoría brasileña y antes de cumplir la veintena de años fue nombrado mejor jugador del campeonato.

Fue a la selección absoluta con veinte años, participando con ella en la Copa del Mundo de 2002. La conquistó Brasil, pero él apenas tuvo aportación sobre el terreno.

Pero ya había llamado la atención de los "grandes" de Europa y el Milan lo había contratado.

 

Curiosamente, poco antes del verano pudo haber sido jugador del Real Madrid, pero se consideró que era demasiado prematuro pagar casi 8 millones de dólares por su fichaje y dijo al padre de Kaká que prefería esperar unos meses.

Cuando el Milan se enteró de ello, por medio del ex jugador brasileño Leonardo (actual dirigente milanista) agilizó las negociaciones para su fichaje y, pocos días después, Kaká se convirtió en milanista, por unos 8,5 millones de dólares.

De allí a la fama, títulos le sobran en su palmarés, donde su fútbol deslumbra y sigue siendo uno de los más grandes deseos de los clubes más importantes del mundo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América