Alexandre Guimaraes convocó la selección Sub-23, que intentará como local conseguir un boleto para la hexagonal de CONCACAF, con miras a las Olimpiadas de Beijing 2008.
Repasando la lista de los 25 nombres que mencionó inicialmente el técnico (ayer dijo que podrá agregar otros más de lo que observe en el torneo de ANAPROF), no se le ve mayor peso a esta selección que busca llevar por primera vez al fútbol panameño a una olimpiada.
Se ha intentado mezclar las últimas dos selecciones Sub-20 (Holanda 2005 y Canadá 2007); sin embargo, del equipo juvenil de hace dos años, no se convocó a David Arrue (Carmelita de Costa Rica), Jimmy Duarte (Árabe Unido de Colón), dos delanteros de buen "perfomance" y que en ANAPROF ya han mostrado sus cualidades.
Pero hay otros nombres que no nos sugieren mucho y que no han sido parte de algún proceso mundialista, como Manuel Bonilla, Luis Ortega, por nombrar algunos. También es extraña la convocatoria de Christian Vega, un jugador que casi no estuvo en la campaña de Apertura de ANAPROF.
Soy de los que cree y siempre he creído, que para una selección nacional, más de categorías menores, se debe observar a todos los jugadores, pero siempre priorizando el nivel y el momento que atraviesan los jugadores.
Guimaraes debe darle oportunidad a esos jugadores de 21 y 22 años, que tienen mayor recorrido y estado físico para afrontar un torneo, donde la mayoría de las selecciones utiliza jugadores que participan en primera división.
Recordando rápidamente, otros que han quedado por fuera son: Adolfo Machado, y Oldemar Cáceres, de Alianza, así como Roderick Brown, de El Chorrillo.