Islandia protagonizó ayer el gran batacazo de la Eurocopa al vencer 2-1 a Inglaterra en los octavos de final, y la nación más pequeña que compite en el torneo añadió otra página memorable a su fantástica historia.
La derrota es la más humillante que sufre Inglaterra en décadas, una en la que se dejó remontar tras el gol de penal que Wayne Rooney anotó a los cuatro minutos.
Ragnar Sigurdsson y Kolbeinn Sigthorsson capitalizaron los despistes defensivos ingleses para voltear el marcador.
Tras este resultado, Roy Hodgson, técnico de la selección inglesa de fútbol, anunció que abandona el cargo.
Hodgson, que no admitió preguntas en la rueda de prensa y se limitó a leer un comunicado, dijo sentirse "muy decepcionado por la eliminación y afirmó que ha llegado el momento de dejar paso a otro que lleve a esta generación de futbolistas".