La estadounidense Serena Williams ganó ayer por quinta vez el Masters femenino, el tercero consecutivo en Singapur, al derrotar a la rumana Simona Halep, por 6-3 y 6-0.
Fue un partido de venganza y victoria. Serena había recibido este miércoles un severo correctivo de 6-0 y 6-2 en la fase de grupos ante esta misma rival, y ayer se empleó a fondo para doblegar a Halep en tan solo 69 minutos para ganar su quinto título de maestra en cuatro ciudades diferentes: Munich, Doha, Estambul y Singapur.
Con 33 años, la estadounidense ha empatado los cinco Masters de su compatriota Chris Evert y de la alemana Steffi Graf, se sitúa a tres de Martina Navrátilová y es la primera jugadora en lograr tres consecutivos, después de la estadounidense de origen serbio Monica Seles (1990-92).
No esperaba esto, dijo Serena al finalizar el encuentro, quizás recordando que tuvo que abandonar el torneo de Pekín hace unas semanas por un problema en la rodilla, y tenía pocas esperanzas, pero ahora tengo el trofeo de Billie Jean King, de nuevo, comentó sonriendo, saboreando el título 64 de su carrera, el mismo que el español Rafael Nadal, y el séptimo esta temporada: Brisbane, Miami, Roma, Stanford, Cincinnati y Abierto de EE.UU.