La fiesta de las letras quedó atrás brillando como un astro rey eterno, con todas las expectativas cumplidas. Desde el primer día hubo vigor, entusiasmo y tesón por parte de los que empeñaron tiempo y esfuerzo en esta iniciativa, ya sea como miembros de una editorial, una institución cultural, distribuidores de libros o el personal de Atlapa.
En cada actividad matutina, como fueron las jornadas profesionales, y también en las rondas vespertinas se hicieron lanzamientos de obras de autores del patio y del Uruguay, país invitado en esta 6.ª versión de la Feria Internacional del Libro de Panamá. Cada creador logró estar en contacto directo con el público, que estaba deseoso de obtener una firma, intercambiar unas palabras o plasmarse en el tiempo con un flashazo.
Empieza la fiesta.El acto inaugural estuvo repleto, con mucho sabor a Panamá y a Uruguay, en una fecha muy especial para los hermanos del Sur, pues el 25 de agosto, la tierra del mate celebra su declaración de independencia. El embajador Francisco Purificatti; Briseida Bloise, presidenta de la Cámara Panameña del Libro; la ministra de Educación, Lucy Molinar, y Tomas de Mattos, en representación de los autores charrúas, hicieron el corte de cinta.
Durante cada día de feria se desplegó toda una musculatura por personas de las distintas partes que dejaron su huella en este juego de letras, cultura, música y conocimiento.
El reconocimiento a dos faros.La muestra del inmortal Mario Benedetti con sus fotos, imágenes de sus obras, facetas de su vida y los comentarios de sus amigos literatos como Eduardo Galeano; el recientemente fallecido, José Saramago; Juan Gelman y Joan Manuel Serrat. Esta muestra jamás quedó como un desierto, siempre fue un desfile de gente con ganas de leer algún verso, un dato o ver las caricaturas del autor de “La Tregua”.
El punto culminante de este acto ferial, que provocó un interés colectivo mayúsculo, fue la condecoración Manuel Amador Guerrero otorgada a la profesora Noris Correa de Sanjur, autora de libros de Estudios Sociales, Historia y Geografía, que seguramente llegaron a formar parte de los textos escolares de muchas personas de este país.
Los visitantes del Sur y sus obras.Pablo Vierci, uno de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes chilenos, un hecho de la vida real que inspiró la película “Viven”, presentó su libro “La Sociedad de la Nieve” junto a su compatriota Ramón Sabella, quien también formaba parte del equipo de rugby accidentado en la década del setenta.
Fernando Butazzoni dio a conocer su nueva novela “El Profeta Imperfecto”.
Por segunda vez.El panameño Eduardo Verdumen volvió a repetir la hazaña con el lanzamiento de la segunda novela de su autoría “Neirard”, obra que le sigue a “Rex Angelurum”, que logró una gran aceptación por parte del público en la versión anterior de la Feria del Libro de Panamá.
Hijos en forma de palabra.Ya en la noche les correspondió el turno a los ganadores del Premio Nacional de las Letras Ricardo Miró en sus distintas categorías: Salvador Medina Barahona (poesía); Consuelo Tomás Fitzgerald (novela); Dimas Lidio Pitty (cuento); Porfirio Salazar (ensayo), quienes recibieron sus “hijos de papel y tinta”, ante la presencia de la catedrática Isabel Barragán de Turner, el escritor panameño José Carr y el profesor universitario Modesto Tuñón.
“Gabo” por un inglés. En la tarde del viernes, fue la presentación en Panamá, de la biografía del Gabriel García Márquez, “Una vida” del inglés Gerald Martin, en la que se tratan aspectos no muy conocidos de “Gabo”. La oportunidad no fue pasada por alto para recordar la amistad entre el Nobel 1982 y el General Omar Torrijos Herrera. Los participantes de esta mesa fueron: el periodista colombiano Mauricio Vargas, quien trabajó en la revista “Cambio”; su compatriota Pilar Calderón y Jorge Eduardo Ritter, ex canciller, académico y también amigo del autor de “El Amor en los tiempos del cólera”.
La música clásica abrazó el alma.Para despedir el tercer día de feria, la Orquesta Sinfónica Nacional acarició el oído y el alma de los presentes con el Bolero de Ravel, el danzón # 2, y algunos guapangos.
Cronistas culturosos sobre todo. Cuando el reloj marcaba las 2:00 de la tarde del sábado, ya en la antesala de la clausura, los periodistas culturales de Panamá, entre los que estaban: Daniel Domínguez, Egbert Lewis, Erroll Caballero, el uruguayo Fernando Butazzoni y el mexicano Oscar de la Borbolla realizaron un conversatorio sobre la situación del periodismo cultural en nuestro país y América Latina. Modalidad de esta rama de la comunicación con altas y bajas. Estos trabajadores de las letras dijeron tener fe en lo cultural y la mirada puesta en el conocimiento, pese al auge de la onda farandulera en las esferas mediáticas.
Muchas bitácoras en una.Iniciando la noche del penúltimo capítulo y con un lleno completo en el salón Chaquira, se presentó la compilación de columnas titulada “Bitácora del Presidente” del Dr. Ebrahim Asvat. Los encargados en presentar esta selección de artículos sobre temas de interés nacional, la cual se publica en el periódico “El Siglo”, fueron la ex ministra de estado y columnista de opinión y de temas culturales, Mariela Sagel, y el político Laurentino Cortizo.
El vate sigue hablando.Con un sabor a nostalgia por la ausencia de su entrañable compañero Mario Benedetti, pero con imágenes, videos y poemas con la voz de este gran maestro que cultivó todos los géneros, en el teatro “La Huaca” se presentó para cerrar la participación del país oriental del Río de la Plata, Daniel Viglietti, quien por muchos años formó dúo con el poeta fallecido el año pasado, en un espectáculo que unió a la poseía y la canción.
La huesuda se toma los vocablos.El autor panameño Carlos Fong logró que muchos se trasportaran a la línea entre el mundo de los vivos y los muertos, con su espectáculo de narración oral “Cuando la muerte tiene la palabra”, que en sus propias palabras: “hasta él mismo siente miedo”.
La máquina musical del tiempo.Con los pocos granos de arena se dieron los últimos puntos del gran programa de este carnaval del libro, con un viaje por el tiempo a través de la música con la conferencia Discografía Popular Panameña, a cargo del musicólogo Mario García Hudson, en la que se habló de grabaciones de exponentes de nuestro terruño como: Alcides Briceño, Ricardo Fábrega, Arturo “chino” Hassan, Silvia de Grasse, Marta Estela Paredes. Esta conferencia, pese a que reprodujeron grabaciones de los años: 20, 30, 40, 50, logró la suma de muchas generaciones, que escucharon temas como: “Historia de un amor” en árabe, el himno nacional grabado por el tenor Alcides Briceño, en el año de 1923. También pudieron ver a María Elena Hassan, la hija del autor de “Mi último bolero”, bailar el tema “Amor de gago” con la interpretación de Camilo Rodríguez.
Danza y teatro para decir hasta pronto.La presentación del Ballet Nacional con distintas piezas, y la puesta en escena de “Ojitos de ángel” de Ramón Fonseca Mora, se dieron los últimos redobles artísticos a estos cinco días.
El último grano de arena, la vuelta al reloj y un puntito adicional. La protocolar clausura en la que fue leída una carta enviada por el presidente del Uruguay, José “Pepe” Mujica, manifestaba su gratitud por la invitación a Panamá.
De esta manera se dio la campanada final, a la vez se inició la cuenta regresiva para la próxima la edición (2011), en la que la República Dominicana va a ser la invitada a este punto del Caribe y del Pacífico, pero esto también tuvo su “carnavalito ”este año, ya que hubo una especie de “episodio extra” con los cubanos, que hicieron un remate de libros, discos, afiches, el lunes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, para aquellos que no pudieron llegar o para esos con ganas de más.