El martes pasado finalizó la temporada 2011 de la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (Probeis), un proyecto que reactiva la pelota rentada en el país.
Durante poco más de un mes, la fanaticada panameña pudo observar a cuatro nuevos equipos que contaban con talento local y extranjero, cuya proyección es la de llegar al béisbol de las Grandes Ligas.
A pesar de que no tuvo un respaldo masivo del público, hay personas que mantienen su confianza en esa liga, la que ven como una empresa con potencial de crecimiento y, más aún, como un proyecto de desarrollo de futuras estrellas.
Lino Díaz, gerente de operaciones de los Roneros de Chiriquí y Veraguas, manifestó que los jugadores de ese equipo le han expresado su satisfacción por contar con una liga que les permita desarrollar sus habilidades.
“Pienso que esta liga ha ayudado mucho a los peloteros, especialmente a los nacionales que necesitan jugar para presentarse en mejores condiciones para otros compromisos a nivel local”, comentó.
Para Díaz el bocatoreño Max Ayarza es un ejemplo de peloteros que utilizó Probeis para mejorar su forma de jugar.
Ayarza fue el responsable de dar el “hit” impulsor de la carrera que le dio el título de campeón a los Roneros sobre los Diablicos de Azuero (4 a 3) en el sexto juego de la serie final, que se extendió a 12 episodios.
“Los jugadores vieron la liga como una manera distinta de organizar y hacer béisbol”, indicó el presidente de los Diablicos de Azuero, Olmedo Sáenz. “Esta fue una oportunidad de desarrollo para ellos”.