Unicef se mostró hoy preocupada por las perniciosas consecuencias que pueden conllevar largas horas de entrenamiento de un menor para poder participar en los Juegos Olímpicos.
"Los fuertes entrenamientos no son para nada saludables ni son para el bien de un niño", afirmó en rueda de prensa la portavoz de Unicef, Veronique Taveau.
La portavoz había sido cuestionada sobre la posible presencia de menores en los JJOO y las consecuencias que podían derivarse de ello.
Taveau aclaró que no hablaba de ningún caso en particular y se limitó a explicar que no se trata de cuantas horas de entrenamiento dedica un menor a practicar un deporte sino "de las que pierde" mientras entrena y no estudia.