El tabaco mata a un promedio de 3 mil panameños todos los años. De estos fallecimientos 200 están directamente relacionados con el cáncer de pulmón.
El año pasado el Instituto Oncológico Nacional (ION) registró 260 nuevos casos de cáncer de pulmón, de los cuales sólo el 15% de los pacientes tiene esperanzas de mantenerse con vida. El resto, que representa un 85%, llegó a buscar atención médica con la enfermedad irremediablemente avanzada, lo que los condujo a la muerte.
Lo anterior lo reafirma un estudio del Ministerio de Salud, en el que se descubrió que el 18% de la población estudiantil consume cigarrillos.
¿Las razones? A criterio de Nelyda Gligo, presidenta de la Coalición Panameña Contra el Tabaco (COPACET), por sentirse con cierto grado de madurez y por simple moda.
Para Gligo, un factor que influye en el consumo es que el precio de los cigarrillos en el país es muy bajo, por lo que se convierte en un objeto accesible.
Es por ello que se está luchando porque el Decreto de Ley 17, que orienta la prevención y reducción del consumo de tabaco se convierta en una ley enérgica.
El anteproyecto de ley 25 que ya preparó la COPACET reposa en la Asamblea Nacional para su aprobación. Incluye aspectos importantes como: el aumento del precio por cajetilla de cigarrillo y a su vez los impuestos a las tabacaleras, promover espacios públicos 100% libres de humo e iniciar la educación en las escuelas primarias.