El español sigue dominando en el tercer grande de la temporada, tras eliminar en dos horas y 22 minutos y por 7-6 (3), 6-2 y 6-3 al alemán Nicolas Kiefer.
El mallorquín, tetracampeón de Roland Garros, tendrá como próximo rival al vencedor del duelo que disputan el ruso Mijail Youzhny, décimo séptimo favorito, con el checo Radek Stepanek, decimosexto cabeza de serie. Nada más concluir el partido, Nadal elogió el juego de Kiefer, del que recordó que es un "oponente difícil en todas las superficies, especialmente aquí". "Tiene un gran saque, volea muy bien, es un jugador agresivo, pero yo creo que he hecho un buen desempate y a partir de ahí, comencé a jugar mejor", comentó el mallorquín.
A falta todavía de su próximo adversario, Nadal indicó que estaba satisfecho de estar en la cuarta ronda, pero admitió que era consciente de que cualquiera de esos dos jugadores "será un rival muy difícil". "Trataré de centrarme en mi juego y ver qué pasa", afirmó.
En teoría, el balear debería haber rematado el primer set ante Kiefer sin apenas inmutarse.
En la práctica, el balear necesitó algo más de una hora, y un desempate para llevarse este primer parcial, en el que Nadal parecía no encontrarse del todo cómodo en la "Catedral", y quizás acusó la sorpresa de la solvencia y la determinación del jugador germano con el servicio.
Nadal rompió al alemán en cuatro ocasiones de las seis oportunidades de rotura de las que dispuso en todo el encuentro frente al único robo de saque que logró Kiefer en el primer set.