Paso atrás del Valencia en la clasificación, tras sumar su primera derrota (2-3) de la temporada a manos de un Celta que recuperó el gusto por el buen juego y las oportunidades de gol, aunque su falta de puntería y los errores en defensa, sus mayores lastres esta temporada, le complicaron más de la cuenta una victoria balsámica para el conjunto gallego.
Y es que necesitaba como el agua el Celta estos tres puntos tras su horroroso comienzo en la competición en la que tras cinco jornadas tan sólo había sumado una victoria y un empate encendiendo las primeras alarmas en el entorno del club.
Innumerables fueron las oportunidades de gol de las que dispusieron los celestes que desde los primeros compases del encuentro (en el minuto tres Oubiña envía el balón al poste) se volcaron ante la portería de Cañizares buscando adelantarse en el marcador, objetivo "clave" para hacerse con el encuentro según había marcado su entrenador Fernando Vázquez.
De hecho, dominó el Celta a su antojo la primera mitad frenando la salida del cuadro valenciano al contragolpe, anticipándose en sus pases, y evitando que Villa se hiciese con la pelota pero una vez más volvía a verse superado.