Un grupo de vecinos de Londres, contrario al plan del Gobierno británico de instalar una plataforma de misiles tierra-aire en la azotea de su edificio, ha desistido en su batalla legal ante la Justicia, aunque trasladará el caso al Parlamento.
Así lo anunciaron ayer estos ciudadanos mediante su cuenta de Twitter, después de que el Tribunal Superior de Londres rechazara el martes su petición de frenar ese proyecto de defensa, destinado a proteger la ciudad durante los Juegos Olímpicos que arrancan el 27 de julio próximo.