El boleto a la Hexagonal ya está de nuestro lado. Pero las dudas y preocupaciones han surgido, producto del funcionamiento mostrado por la selección de Panamá en el último partido de la recién finalizada fase, cuando empató ante Cuba (1-1).
La siguiente ronda se encargará de separar a los niños de los hombres, solo habrá premio para los mejores; los débiles, en tanto, se irán a casa llorando.
Vislumbrando lo que nos esperará desde el próximo febrero, cuando se inicie la Hexagonal, 10 Deportivo analiza las fortalezas y debilidades de la Roja con miras a ese camino que nos podría llevar directo a la historia, al Mundial de Brasil 2014, o nos enviará nuevamente al oscuro sótano de la tristeza donde nadie quiere estar.
Ventajas.
Se pueden criticar muchos aspectos sobre el funcionamiento de la Roja en el proceso de Julio Dely Valdés, el cual arrancó hace dos años; sin embargo, si de algo no se puede dudar, es del sólido trabajo defensivo de este equipo. Los números lo avalan. Y es que de los 20 partidos oficiales que ha disputado la “Sele” en este proceso, solo ha recibido nueve tantos en contra, es decir que encaja únicamente 0.45 tantos por duelo (menos de medio gol).
Difícil de batir.
Otro de los puntos que respaldan al seleccionado istmeño es la fortaleza que viene mostrando en partidos de carácter oficial, ya que de los 20 que ha afrontado, apenas ha caído en dos. Los 18 choques restantes se dividen en 12 triunfos y seis empates.
Fuerte en casa.
El “Panagol” ha conseguido hacer del Rommel Fernández un fortín. De los 10 encuentros oficiales que ha jugado en su estadio, acumula números impresionantes: siete triunfos, tres empates y ninguna derrota, con 18 goles a favor y dos en contra.
Desventajas.
En el fútbol, la concentración es primordial. En esta tercera fase de la eliminatoria, Panamá ha pecado, en un par de ocasiones, de tener exceso de confianza y relajación; a veces le costó caro, en otras, pudo salvar la situación.
Citemos ejemplos. Ante Cuba, en el Rommel Fernández, se jugó un primer tiempo para el olvido; los futbolistas no estaban metidos en partido. En el entretiempo, Julio Dely les llamó la atención, reaccionó el equipo en el complemento y terminó ganando, con mucho sufrimiento de por medio (1-0).
Ante Canadá, como visitante, Panamá se descuidó en un tiro libre a favor de la escuadra local y permitió un gol de principiante, que, a la postre, le dio los tres puntos a los canadienses.
Por último, el martes, frente a Cuba, se regalaron 45 minutos y, hasta las postrimerías del choque, la Roja se pudo encontrar con un gol y salvó los colores.
Físico.
Al combinado istmeño se le notó cansado en sus dos últimos cotejos, ante Honduras y Cuba, respectivamente. Los jugadores no corrieron como en otros partidos y se vieron superados físicamente durante casi todo el encuentro por las mencionadas selecciones.
Inexperiencia.
De las seis selecciones que participarán en la Hexagonal, Panamá es la única que no ha ido a un mundial. Además, es la única que jugará apenas por segunda vez esta fase.
La experiencia adquirida por los jugadores de las demás escuadras puede terminar por pesar sobre los futbolistas de la nuestra. Recordemos que en la Hexagonal del 2006, la Roja solo logró dos unidades, el puntaje más bajo conseguido por una escuadra en las cuatro hexagonales registradas hasta la fecha.