Verlander volvió a dominar y encontró el camino ganador
El abridor estelar Justin Verlander trabajó ocho entradas con eficacia y ayudó a los Tigres de Detroit a vencer por 5-3 a los Cachorros de Chicago en el partido de interligas.
Verlander, que logró su primer triunfo en un mes, ayudó su causa después de pegar dos elevados de sacrificio que permitió a los Tigres concluir una gira de seis partidos de interligas con marca ganadora de 4-2, en lo que puede ser su recuperación en la competición.
El abridor estelar de los Tigres, ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) del 2011, retiró a 10 bateadores consecutivos y 16 de 17 después que cedió un hit en el segundo episodio al segunda base Darwin Barney.
Verlander (6-4) espació cinco imparables, no dio bases por bolas y sacó ocho ponches en su mejor actuación desde que estuvo cerca del partido de no hit que lanzó el pasado 18 de mayo cuando los Tigres ganaron a los Piratas por 6-0 y al final cedió un imparable.
El lanzador derecho estelar de los Tigres llegó al partido con marca de 0-3 y 4.10 de promedio de efectividad en las cuatro salidas anteriores que tuvo.
Los Cachorros le anotaron dos carreras en el segundo episodio con sencillo de Barney y doble del tercera base venezolano Luis Valbuena, pero eso fue todo lo que permitió Verlander.
El cerrador dominicano José Valverde cedió una carrera en el noveno episodio, pero consiguió asegurar la victoria y logró el decimotercero rescate en 16 oportunidades.
El bateo oportuno de los Tigres lo puso el jardinero central Austin Jackson (7) que se fue de 4-3 con jonrón, tres carreras impulsadas y dos anotaciones.
La derrota fue para el abridor Travis Wood (0-3), que cedió tres ocho imparables y tres carreras limpias, en los seis episodios y dos tercios que estuvo en el montículo.
Wood dio dos bases por bolas, sacó tres ponches y golpeó a dos bateadores.
La presencia de Verelander y el buen tiempo reinante en Chicago hizo posible que el Wringley Field registrase una asistencia de 42.292 espectadores, que elevó a 124.782 personas las que fueron a ver la serie, mientras que apoyaron más al abridor de los Tigres que al equipo local, que perdió el segundo partido consecutivo y tiene marca de 21-42, la peor de las Grandes Ligas.