La imagen de Lionel Messi abatido, tumbado sobre el terreno del estadio Nacional de Santiago, en donde el pasado sábado Chile venció a su Argentina en la final de la Copa América, ha recorrido el mundo.
En ese momento, dos chavales que apoyaban a la Roja, pero que al ver a su ídolo dolido sobre el pasto no aguantaron y corrieron a animarlo es aún más contundentes. Maximiliano y Martín fueron llevados por su padre a presenciar el mítico encuentro y, en medio de la celebración de los suyos, prefirieron ir al socorrer al que ellos llaman el "mejor del mundo".
"La verdad es que iba a ir yo, pero Martín, que es fanático de Messi, se puso a llorar -al ver a su ídolo destrozado-. Entonces opté por pasarle el vehículo al hermano mayor y ellos fueron a la cancha", contó el padre de los dos hermanos en el programa 'Día a Día', de Chile.
"Vi al mejor del mundo tirado en el suelo con cara de fracaso", explicó Maximiliano, por su parte. "Le dije que estuviera tranquilo. Que esta vez le había tocado a Chile y era la primera", añadió.