El lanzador dominicano Pedro Astacio recibió la buena noticia de tener asegurada la contratación para la próxima temporada con los Vigilantes de Texas, en el béisbol profesional de la Liga Americana.
Astacio, que sólo pudo abrir un partido desde que fue sometido en el 2003 a una operación del hombro derecho, tendrá la oportunidad de estar en la rotación Vigilantes.
El equipo tejano está seguro que Astacio se encuentra recuperado después de verlo lanzar con el equipo de las Estrellas Orientales en la liga invernal de la República Dominicana.
Lo que vieron hacer a Astacio, de 35 años, les gustó a los directivos de los Vigilantes y le ofrecieron un contrato por una temporada y 800.000 dólares.
Astacio podrá incrementar su salario hasta los 2,2 millones de dólares en bonos que consiga por su permanencia en la lista de los abridores y el rendimiento que tenga en el montículo.
La pasada temporada, Astacio sólo pudo abrir un partido y tener cuatro salidas como relevista con los actuales campeones de la Serie Mundial, los Medias Rojas de Boston, que lo firmaron para que hiciese su vuelta a la competición.
Semblanzas: ¿ En otro ángulo qué opinas de regueé como ritmo musical predominante?
AM: El regueé es una música que esta aquí y que se va a quedar por mucho rato, no se va, mucha gente no gusta del regueé y no es porque no gusta del regueé si no por lo que proyectan algunos de cantantes de regueé; hay buenos regueé, hay buena música simplemente que si un vecino te pone un regueé y si el variara la música, usted no se molestara, pero usted pone un regueé y es un regueé, regueé, regueé, hasta el amanecer, eso es lo que trae molestia. Esa música es buena, es de esta generación, nosotros de la vieja generación muy poco nos gusta. Entre la gente de la segunda y tercera edad, es la música que menos acogida tiene, pero esa música se va a quedar por buen rato, eso no se va, porque es una música de ahora, de esta generación y por mas que usted, y otros como yo pensemos que no nos gusta, se va a quedar por buen rato .
Semblanzas: Machore se mantiene activo, tiene un grupo de sigue haciendo presentaciones, en un ejercicio que quizás no de mucho monetariamente, pero que mantiene intacta la vocación y el deseo de cantar, sus viejos boleros o sus calypsos inmortales, y mientras ello sigue así, Sacúdeme hace parte de la memoria popular, no solo en Panamá, sino también en otras latitudes, como la misma perseverancia que quizás adopte algún día el regueé de la nueva generación.