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¿Vivir de la literatura? (4)


En las últimas columnas hemos comentado sobre la pobreza y los problemas que a menudo han rondado los patios de nuestros poetas, los de afuera y los de acá. El tema resulta oportuno ahora que se quiebran lanzas en torno a la posible fusión INAC-IPAT, que poco apoyo merece de la intelectualidad nacional, y que vuelve a poner sobre el tapete el poco aprecio que recibe la cultura en las esferas del poder.

La condición de los poetas quizás esté marcada por su reticencia a plegarse a los dictados del establishment, o a la voz de los que quieren monopolizar la voz. Eso se paga. Ricardo Ríos Torres dice que los escritores “son siempre inconformes, siempre rebeldes, siempre buscan nuevos horizontes…” En verdad, la atalaya que significa la posición del intelectual en la sociedad le permite atisbar situaciones que escapan al resto de la comunidad, lo que promueve tal inconformismo. En semejante situación, un empleo dentro de la burocracia lo domestica, lo silencia o, en cambio, lo expulsa de ella cuando se decide a expresar la denuncia necesaria.

Para el cubano Ambrosio Fornet, “desde el momento en que ha entrado a la historia, el escritor ha dejado de ser inofensivo. [Ahora] se le contrata o se le encarcela, pero ya no se le tolera simplemente…” (no olvidemos a León A. Soto, muerto en 1902 por las secuelas que dejaron en él las torturas infligidas para acallar sus posturas en contra de la inminencia de un canal norteamericano).

 

En “Ser escritor en Panamá”, compendio de 29 entrevistas a igual número de literatos contemporáneos, Enrique Jaramillo Levi los interroga sobre la necesidad de incentivos en el medio local para que las obras se publiquen, se divulguen y se cobren. Gran parte de las respuestas revelan el profundo vacío que impera al respecto, y algunos señalan posibles causas: según Félix Quirós Tejeira, “nuestros políticos saben que un pueblo culto resulta peligroso para sus intereses y no harán el menor esfuerzo a favor de la literatura”. Esto se ve sustentado por las desdibujadas iniciativas culturales de cada administración.

No se trata entonces de que el poeta pueda o no vivir de sus aportes, es que hay un medio predispuesto a impedirle que lo haga. Terminaremos de revisar este tema el próximo domingo. Mientras tanto,

Distínguete como panameño; lee a los autores nacionales

 

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442965
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América