Es un camino que muchos lo inician, pero pocos lo terminan. De los deportes profesionales, es uno de los más difíciles para llegar a estar en el primer plano, y tomándose un café con los grandes.
Esta es la historia de Luis Durango, un chico que está poniendo en alto el nombre de Panamá y que demuestra con esfuerzo y dedicación que se pueden vencer los malos vicios.
Durango volvió el martes a juntarse al equipo grande de los Padres de San Diego, y para él el sueño no se acaba y lo que menos espera es que alguien lo pinche, para despertar.
El panameño, vía correo electrónico, conversó con el periodista Humberto Cornejo y le aseguró que tuvo una calurosa y afectiva bienvenida a su regreso a las Mayores.
“Apenas llegué y me vieron, todos me decían: ‘llegó Duranguito’, hay que trabajar duro para quedarse’”, indicó el pelotero.