Una vez más la figura del escolta Dwyane Wade brilló con luz propia en su juego individual para convertirse en la figura que lideró ayer a los Heat de Miami al triunfo por 87-93 ante los Knicks de Nueva York, en el primer partido de los cinco programados por la NBA para el Día de Navidad.
Wade, que cada vez se entiende mejor con el base puertorriqueño Carlos Arroyo de titular, consiguió 30 puntos (11-21, 1-2, 7-8), nueve rebotes, cinco asistencias y cuatro recuperaciones de balón para encabezar el ataque de los Heat que tuvieron cinco jugadores con dobles dígitos.
El alero Michael Beasley, con 19 tantos, lo apoyó en el ataque y el sexto jugador Udonis Haslem logró 12 tantos para capturar seis rebotes.
El pívot Jermaine ONeal logró 11 tantos con ocho rebotes, mientras que el base Mario Chalmers llegó también a las 11 anotaciones y recuperó tres balones.
Arroyo jugó 20 minutos como titular para aportar dos puntos (1-4, 0-0, 0-0), capturó cinco rebotes, dio una asistencias y recuperó un balón para los Heat (15-12), que ganaron el segundo partido consecutivo y el tercero en los últimos cuatro disputados.
La defensa de los Heat también hizo una buena labor al limitar a los Knicks a sólo 37 puntos en la primera parte para llegar al cuarto periodo con una ventaja de 12 tantos (64-54), que incrementaron a 12 con la primera canasta conseguida por el equipo de Miami.
Los Knicks reaccionaron y, con menos de un minuto, lograron poner el marcador a sólo tres de distancia, pero ONeal con un tiro en suspensión no permitió más concesiones a los Knicks y ahí aseguró la victoria.