El británico Bradley Wiggins se impuso ayer en la contrarreloj individual en una ratificación de su dominio en el Tour de Francia y prácticamente tiene el triunfo en sus manos.
El ciclista de 32 años del equipo Sky superó a sus competidores en el tramo de 53,5 kilómetros (33,2 millas) entre Bonneval y Chartres y va camino de ser el primer británico en conquistar la máxima carrera del ciclismo mundial.
Wiggins elevó los brazos al cielo al trasponer la meta en 1 hora, 4 minutos y 13 segundos para imponerse por segunda vez en una etapa de esta carrera.
Segundo fue su compatriota Christopher Froome a 1:16, y tercero el español Luis León Sánchez a 1:50.
“No tengo palabras para explicar lo que siento ahora”, afirmó Wiggins. “Estoy muy emocionado”
“Es un sueño ganar la última contrarreloj y asegurar el Tour”, agregó. En la general, Wiggins lleva una ventaja de 3:21 sobre Froome y 6:19 sobre el italiano Vincenzo Nibali.
El trayecto mayormente plano que pasó junto a cultivos de maíz y trigo hasta Chartres, famosa por su catedral, presentó pocos desafíos a los pedalistas.
Los competidores largaron el sábado uno por uno en la penúltima etapa. Como partieron en orden inversa a su posición en la general, Wiggins fue el último en competir.
El británico confirmó su dominio desde el principio. A los 14 kilómetros ya tenía una ventaja de 12 segundos sobre Froome. La decimonovena etapa de hoy culminará en los Campos Elíseos en París después de tres semanas de competencia.