Tiger Woods llegó al Masters como gran favorito, pero el número uno del mundo no pudo acabar con la sequía de cinco años sin ganar un torneo grande.
Sin embargo, Woods está satisfecho con el trabajo que realizó durante la semana.
“Jugué bien. Desafortunadamente no hice suficientes putts y me perdí algunas oportunidades. Pensé que si tiraba 65 podría ganar y terminar de primero”, aseguró Tiger.
El norteamericano registró ayer 70 golpes, que lo mandaron a la cuarta posición.
“Podría hacer un recuento de todos los torneos que pierdo. Pierdo más torneos de los que gano. Pero ciertamente tuve opciones para liderar algunas vueltas”, afirmó.
Por otro lado, Woods se quejó del juego lento de ayer.
"Me costó mucho acostumbrarme a la velocidad", dijo Woods después de su recorrido. "Era mucho más lento que el sábado. Hubo un tiempo complicado y fue difícil hacer los putts ”, explicó.