Los zapatistas ultimaron los detalles de su intervención ante el Congreso, que ha levantado una tormenta política en México y ha revelado las divisiones internas de los partidos, así como graves diferencias entre el Gobierno y el PAN, la fuerza que lo sustenta.
El "subcomandante Marcos" y los 23 comandantes zapatistas continuaron ayer con el encierro que comenzaron el fin de semana en su cuartel general de la Escuela Nacional de Antropología de la Ciudad de México, para concretar los detalles de su mensaje ante el Congreso.
La comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) elegirá a varios portavoces para que mañana reclamen el reconocimiento constitucional de los derechos indígenas en la tribuna del Parlamento ante diputados, invitados especiales, gobernadores, legisladores estatales y cientos de periodistas.
Mientras los comandantes preparaban su gran día, los diputados discutían si deben replicar a los planteamientos de la guerrilla o simplemente escuchar su mensaje y evitar que la sesión se prolongue más allá de las cinco horas que barajan algunos medios de comunicación.
Tanto críticos como simpatizantes del movimiento zapatista coinciden en que la presencia del EZLN en el Congreso es un éxito para el "subcomandante Marcos".